
PUNTOS CLAVE
- La obesidad en la vejez no debe evaluarse igual que en personas jóvenes, ya que el cuerpo cambia su composición con la edad.
- Una persona puede tener sobrepeso y, al mismo tiempo, tener peligrosamente poca masa muscular, una combinación llamada obesidad sarcopénica.
- Los hábitos saludables pueden prevenir hasta el 90% de los casos de diabetes y el 80% de las enfermedades del corazón.
- El objetivo en personas mayores con sobrepeso no siempre es bajar de peso drásticamente, sino preservar la fuerza y la función.
- Combinar alimentación adecuada con ejercicio de fortalecimiento es más efectivo que enfocarse únicamente en el número de la báscula.
¿Sabía usted que dos personas mayores con el mismo peso en la báscula pueden tener estados de salud completamente diferentes? Cuando hablamos de obesidad en personas jóvenes, generalmente pensamos en reducir el peso corporal de forma directa, pero en la vejez el panorama es más complejo y merece un enfoque distinto. El cuerpo cambia su composición con los años, y enfocarse únicamente en el número que muestra la báscula puede llevar a decisiones equivocadas sobre la salud de su familiar mayor. Hoy le explicamos por qué la obesidad en el adulto mayor debe entenderse de forma diferente, qué es la obesidad sarcopénica y por qué es tan importante, y cómo abordar el tema del peso sin poner en riesgo la fuerza y la independencia de quien usted cuida.
¿Por qué el índice de masa corporal no cuenta toda la historia en la vejez?
La forma más común de medir la obesidad en la práctica médica es el índice de masa corporal, que se calcula dividiendo el peso de una persona en kilogramos entre su estatura en metros elevada al cuadrado. Según esta medida, se considera sobrepeso un índice mayor a 25, y obesidad un índice mayor a 30, dividiéndose además en distintos grados de severidad según qué tan elevado sea el número.
Sin embargo, esta medida tiene limitaciones importantes en personas mayores. Con la edad, muchas personas pierden estatura debido a cambios en la columna vertebral, lo cual altera el cálculo del índice de masa corporal sin que esto refleje un cambio real en su composición corporal. Además, esta medida no puede distinguir entre el peso correspondiente a la grasa y el peso correspondiente al músculo, ni identificar correctamente la grasa acumulada alrededor de los órganos internos, que es la más relacionada con riesgos de salud.
Esto significa que dos personas con el mismo índice de masa corporal pueden tener composiciones corporales muy distintas, una con buena masa muscular y otra con muy poco músculo y mucha grasa, y esta diferencia tiene consecuencias reales en su salud y en su capacidad funcional, aunque la báscula y la fórmula matemática muestren resultados idénticos para ambas. Por eso, cada vez más profesionales de geriatría recomiendan complementar el índice de masa corporal con otras formas de evaluación física antes de tomar decisiones sobre el manejo del peso en una persona mayor.
¿Qué es la obesidad sarcopénica y por qué es tan importante reconocerla?
La obesidad sarcopénica es una condición que combina exceso de tejido graso con una reducción significativa de la masa y la función muscular, al mismo tiempo. Esto significa que una persona puede tener sobrepeso visible y, simultáneamente, tener peligrosamente poca fuerza muscular, una combinación que resulta especialmente riesgosa porque suma los problemas relacionados con el exceso de peso a los problemas relacionados con la debilidad muscular.
Las personas con esta condición enfrentan un riesgo aumentado de complicaciones metabólicas, de síndromes geriátricos como las caídas y la fragilidad, de múltiples enfermedades crónicas simultáneas, de discapacidad funcional y de una mayor necesidad de servicios de salud en general. Con el aumento de la obesidad y los estilos de vida sedentarios en la población que envejece, se espera que esta condición se vuelva todavía más común en los próximos años, lo cual hace urgente que tanto las familias como los profesionales de salud aprendan a identificarla a tiempo.
Reconocer esta condición es fundamental porque cambia completamente el enfoque del tratamiento. En lugar de enfocarse únicamente en reducir el peso corporal total, lo cual podría empeorar aún más la pérdida de masa muscular si no se hace correctamente, el objetivo principal debe ser preservar y, de ser posible, recuperar la fuerza y la función muscular, mientras se trabaja de forma cuidadosa y gradual en el manejo del exceso de grasa corporal.
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¿Qué papel juegan los hábitos saludables en el manejo de la obesidad en la vejez?
La medicina de estilo de vida ha demostrado que los hábitos saludables pueden prevenir una proporción muy significativa de las enfermedades crónicas más comunes, incluyendo hasta el noventa por ciento de los casos de diabetes, el ochenta por ciento de la enfermedad coronaria, el setenta por ciento de las muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares y el cincuenta por ciento de las muertes relacionadas con cáncer. Estos datos demuestran que, incluso en presencia de obesidad, mejorar los hábitos diarios puede traer beneficios enormes en la salud y en la expectativa de vida.
La actividad física regular, en particular, ayuda a reducir el riesgo de muerte por cualquier causa, mejora el control de enfermedades crónicas existentes y mejora la calidad de vida en general, independientemente de si la persona logra o no una pérdida de peso significativa. Lamentablemente, los estudios muestran que una proporción muy alta de personas mayores con enfermedades crónicas, incluyendo diabetes, continúa siendo principalmente sedentaria, lo cual representa una oportunidad enorme de mejora a través de cambios relativamente sencillos en la rutina diaria.
El mensaje central que promueven las guías actuales de actividad física es sencillo de recordar, moverse más y sentarse menos. Cualquier tipo de actividad física que implique gasto de energía, sin necesidad de que sea un ejercicio formal e intenso, ha demostrado influir positivamente en la supervivencia de las personas mayores, lo cual representa una meta mucho más alcanzable y menos intimidante que pensar únicamente en perder una cantidad específica de peso.
¿Cómo cambia el objetivo del tratamiento en personas mayores con obesidad?
A diferencia del enfoque tradicional centrado en la pérdida de peso como meta principal, en personas mayores con obesidad el objetivo debe equilibrarse cuidadosamente entre mejorar la salud metabólica y preservar la masa muscular y la función física. Una pérdida de peso muy rápida o agresiva en una persona mayor, sin atención adecuada a mantener la masa muscular, puede en realidad empeorar su funcionalidad y aumentar su riesgo de fragilidad, en lugar de mejorarlo.
Por esta razón, el enfoque más recomendado combina una alimentación que asegure suficiente proteína de buena calidad para proteger el músculo, junto con ejercicio que incluya específicamente entrenamiento de fuerza, no solamente actividad aeróbica como caminar. Esta combinación ayuda a que cualquier pérdida de peso que ocurra provenga principalmente del tejido graso y no del tejido muscular, que es precisamente lo que se busca proteger en esta etapa de la vida.
También es importante considerar el entorno de vida de la persona mayor con obesidad, ya que las dificultades para mantenerse activa pueden variar mucho entre alguien que vive de forma independiente en su comunidad, alguien que requiere hospitalizaciones frecuentes, o alguien que vive en un hogar de cuidado a largo plazo con oportunidades limitadas de movimiento. Adaptar las recomendaciones a la realidad específica de cada persona, en lugar de aplicar un consejo genérico, mejora significativamente las probabilidades de éxito.
¿Qué puede hacer usted desde hoy para apoyar a su familiar mayor con sobrepeso?
En lugar de enfocarse únicamente en el número de la báscula, observe junto a su familiar mayor cómo se siente su fuerza, su capacidad para levantarse de una silla, caminar distancias cortas o subir escaleras. Estos indicadores funcionales son, en muchos sentidos, más importantes para su calidad de vida diaria que el peso exacto que muestra la báscula.
Incorpore ejercicios de fortalecimiento muscular, no solamente caminatas, en la rutina semanal de su familiar mayor, utilizando bandas elásticas, pesas ligeras o ejercicios con el propio peso corporal como levantarse y sentarse repetidamente de una silla. Asegúrese también de que su alimentación incluya suficiente proteína de buena calidad en cada comida, como huevo, pollo, pescado, frijoles o lácteos bajos en grasa, para proteger activamente su masa muscular.
Finalmente, evite enfocar las conversaciones sobre el peso de su familiar mayor en términos de culpa o de números estrictos, y en su lugar, celebre los avances en fuerza, energía y capacidad funcional que vaya logrando con el tiempo. Consulte con su médico de cabecera sobre el enfoque más adecuado para su situación particular, especialmente si existe sospecha de pérdida de masa muscular junto con el exceso de peso.
Recuerde que el objetivo final no es que su familiar mayor luzca de una forma determinada, sino que conserve la fuerza y la independencia necesarias para disfrutar plenamente de su vida diaria. Un enfoque centrado en la función y el bienestar, en lugar de uno centrado únicamente en la apariencia o el peso, suele generar resultados más sostenibles y una relación más sana con la alimentación y el ejercicio en esta etapa de la vida.
Tu compromiso de hoy
Esta semana puede dar estos pasos concretos:
- Observe y anote la capacidad actual de su familiar mayor para levantarse de una silla sin ayuda, caminar o subir escaleras.
- Incluya ejercicios de fortalecimiento muscular, como levantarse y sentarse de una silla, al menos dos veces esta semana.
- Asegure una fuente de proteína de buena calidad en cada comida principal de su familiar mayor.
- Evite comentarios centrados únicamente en el peso o el número de la báscula, enfocándose en cambio en la energía y la fuerza.
- Consulte con su médico de cabecera sobre el enfoque más adecuado si sospecha pérdida de masa muscular junto con sobrepeso.
Referencias
- Dewar, S., & Batsis, J. A. (2024). Lifestyle medicine obesity in older adults perspective. En Geriatrics, lifestyle medicine and health. CRC Press.
- Organización Mundial de la Salud. (2024). Clasificación del índice de masa corporal. OMS.
- Programa del Millón de Veteranos. (2021). Factores de estilo de vida y mortalidad prematura. Million Veteran Program.