
PUNTOS CLAVE
- Sepa que ciertas infecciones, si se adquieren durante el embarazo, pueden afectar seriamente el desarrollo del bebé.
- Reconozca que vacunarse durante el embarazo no solo la protege a usted, también transfiere protección directa a su bebé antes de nacer.
- Tome en cuenta que las vacunas contra la tos ferina, la influenza y el COVID-19 son seguras y están recomendadas durante el embarazo.
- Considere que la toxoplasmosis se previene evitando carne mal cocida y el contacto con heces de gato durante el embarazo.
- Entienda que la vacuna contra el tétanos ha reducido en más del 90% la mortalidad por tétanos neonatal en el mundo.
Consulte siempre con su médico qué vacunas le corresponden según su esquema previo y la etapa de su embarazo.
¿Sabía usted que vacunarse durante el embarazo no solo la protege a usted, sino que transfiere anticuerpos directamente a su bebé a través de la placenta, brindándole protección incluso antes de nacer? Este concepto, conocido como inmunización materna, representa una de las estrategias más poderosas y, a la vez, menos conocidas para proteger la salud de los recién nacidos durante sus primeros meses de vida, cuando son más vulnerables.
Al mismo tiempo, ciertas infecciones que para la mayoría de las personas resultarían leves pueden representar un riesgo serio cuando se adquieren durante el embarazo, afectando potencialmente el desarrollo del bebé. Conocer cuáles son estas infecciones, cómo prevenirlas, y qué vacunas están recomendadas durante esta etapa, le da a usted herramientas concretas de protección.
En este artículo le explicamos qué infecciones merecen atención especial durante el embarazo, qué vacunas son seguras y recomendadas, y qué medidas prácticas puede tomar para proteger tanto su salud como la de su bebé.
¿Por qué algunas infecciones son más peligrosas durante el embarazo?
Las infecciones que ocurren durante el embarazo pueden transmitirse al bebé de dos formas principales: a través de una infección que asciende desde la vagina hacia el útero, o a través del paso de microorganismos por la sangre de la madre hacia la placenta y de ahí al bebé. Dependiendo del momento del embarazo en que ocurra la infección y del tipo de microorganismo involucrado, las consecuencias pueden variar desde leves hasta muy graves.
A nivel mundial, las infecciones perinatales representan una de las principales causas de complicaciones tanto para la madre como para el bebé, incluyendo aborto espontáneo, malformaciones, parto prematuro y, en los casos más graves, muerte del recién nacido. La mayor parte de estas complicaciones son prevenibles, lo que convierte a la detección temprana, la educación y la vacunación en herramientas fundamentales del cuidado prenatal moderno.
Es importante que usted sepa que, en general, una infección que la madre adquiere por primera vez durante el embarazo (lo que se llama infección primaria) tiende a ser más dañina para el bebé que una reinfección o la reactivación de una infección que la madre ya había tenido antes de embarazarse.
¿Qué infecciones específicas merecen atención durante el embarazo?
La toxoplasmosis es una infección parasitaria que se adquiere principalmente al consumir carne mal cocida (especialmente de cerdo, cordero o animales de caza) o al estar en contacto con tierra o arena contaminada con heces de gato infectado. La mayoría de las personas que se infectan no presentan síntomas notables, lo que hace que muchas mujeres ni siquiera sepan que la han padecido. Sin embargo, si la infección ocurre durante el embarazo, puede transmitirse al bebé, con consecuencias que dependen del momento del embarazo en que ocurra.
Otras infecciones que requieren vigilancia durante el embarazo incluyen la rubéola, el citomegalovirus, la sífilis y, más recientemente, la infección por SARS-CoV-2 (el virus causante del COVID-19). Cada una de estas infecciones tiene su propio mecanismo de transmisión y sus propias medidas de prevención, razón por la que el control prenatal incluye, generalmente, exámenes de sangre para detectar varias de estas condiciones desde las primeras consultas.
Las infecciones que ocurren durante el periodo cercano al parto también representan una proporción importante de las complicaciones graves del embarazo a nivel mundial, y pueden tener consecuencias a largo plazo para la madre, incluyendo dolor pélvico crónico e infertilidad secundaria, lo que refuerza la importancia de la prevención y la atención oportuna.
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¿Qué vacunas son seguras y recomendadas durante el embarazo?
La vacuna contra la tos ferina (incluida en la vacuna combinada conocida como Tdap) es una de las más estudiadas y recomendadas durante el embarazo. Los estudios han demostrado que esta vacunación reduce entre un 69% y un 91% el riesgo de que el bebé desarrolle tos ferina en sus primeros meses de vida, y hasta un 95% el riesgo de muerte relacionada con esta enfermedad, precisamente en la etapa en que el bebé es más vulnerable, antes de poder recibir sus propias vacunas.
La vacuna contra el tétanos también ha demostrado un impacto extraordinario: la inmunización de mujeres embarazadas ha reducido en aproximadamente un 94% la mortalidad por tétanos neonatal a nivel mundial, una de las intervenciones de salud pública más efectivas jamás implementadas para proteger a los recién nacidos.
La vacuna contra la influenza (gripe), en su forma inactivada (no la vacuna de virus vivo atenuado, que está contraindicada en el embarazo), puede administrarse de forma segura en cualquier trimestre y se recomienda especialmente porque la influenza durante el embarazo se ha asociado con un riesgo considerablemente mayor de complicaciones, incluyendo parto prematuro. De forma similar, las vacunas contra el COVID-19 disponibles han demostrado ser seguras durante el embarazo y ofrecen protección tanto a la madre como, de forma indirecta, al bebé.
¿Cómo prevenir las infecciones que no tienen vacuna?
Para infecciones como la toxoplasmosis, que no cuentan con una vacuna disponible, la prevención depende de medidas prácticas en su vida diaria. Cocine bien la carne, especialmente de cerdo, cordero y carnes de caza, evitando su consumo crudo o poco cocido. Lave cuidadosamente las frutas y verduras antes de consumirlas, y use guantes al manipular tierra de jardín o arena, lavándose las manos minuciosamente después.
Si tiene gatos en casa, evite limpiar la caja de arena durante el embarazo, o use guantes y lávese bien las manos si no tiene otra opción; idealmente, pida a otra persona que se encargue de esta tarea mientras esté embarazada. Estas medidas simples reducen significativamente su riesgo de exposición a este parásito.
Para infecciones de transmisión sexual como la sífilis, el control prenatal incluye exámenes de detección que permiten identificar y tratar la infección a tiempo, evitando que se transmita al bebé. Por esta razón, no debe omitir ninguno de los análisis de sangre que su médico le indique durante el embarazo, incluso si se siente completamente saludable.
¿Qué puede hacer usted desde hoy?
Consulte con su médico, desde su primera cita prenatal, qué vacunas le corresponden según su esquema previo de vacunación y la etapa de su embarazo. No asuma que las vacunas son riesgosas durante esta etapa sin verificarlo primero; muchas de ellas, como hemos visto, están específicamente recomendadas para proteger tanto a usted como a su bebé.
Adopte las medidas prácticas de prevención de la toxoplasmosis: cocine bien la carne, lave cuidadosamente las frutas y verduras, y evite el contacto directo con heces de gato durante el embarazo. No omita ninguno de los análisis de sangre que su médico le solicite durante sus controles prenatales, ya que muchos de ellos buscan detectar infecciones que, identificadas a tiempo, tienen tratamiento.
Si planea embarazarse próximamente, consulte sobre su estado de vacunación e inmunidad frente a la rubéola y otras infecciones prevenibles, idealmente antes de la concepción. Compartir esta información con otras mujeres embarazadas de su entorno también puede ayudar a disipar mitos sobre la seguridad de las vacunas durante esta etapa.
Tu compromiso de hoy
Esta semana puede dar estos pasos concretos:
- Pregunte a su médico en su próxima cita prenatal qué vacunas le corresponden según su esquema y etapa de embarazo.
- Cocine bien la carne y lave cuidadosamente frutas y verduras para prevenir la toxoplasmosis.
- Evite el contacto directo con heces de gato durante el embarazo, o use guantes si no puede evitarlo.
- No omita ningún análisis de sangre indicado durante sus controles prenatales.
- Si planea embarazarse, consulte sobre su estado de inmunidad frente a la rubéola y otras infecciones prevenibles.
Recuerde: cada vacuna y cada medida de prevención que tome hoy es protección doble, para usted y para su bebé.
Referencias
- Centers for Disease Control and Prevention. (2024). Vaccines during pregnancy. CDC. https://www.cdc.gov/vaccines/pregnancy/index.html
- MedlinePlus. (s.f.). Infecciones durante el embarazo. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. https://medlineplus.gov/spanish/pregnancyandinfections.html
- Organización Mundial de la Salud. (2024). Inmunización materna. OMS. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/maternal-immunization
- Organización Panamericana de la Salud. (2024). Vacunación en el embarazo. OPS/OMS. https://www.paho.org/es/temas/inmunizacion
- Tosto, V., Giardina, I., Brillo, E., Tsibizova, V., & Di Renzo, G. C. (2026). Perinatal infections and vaccines. En G. C. Di Renzo (Ed.), Obstetric and Gynecological Women’s Health: Prevention and Safeguard (pp. 293 a 303). Springer Nature.
Contenido revisado por profesionales de la salud
Este artículo fue verificado por el equipo médico de Hablemos de Salud SV: Dr. Gustavo Cuéllar, Dr. Fernando Santa Cruz y Dra. Sara Corado, médicos salvadoreños especialistas en medicina familiar y gerontología clínica. Conoce al equipo →
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