
PUNTOS CLAVE
- Sepa que ningún medicamento, incluyendo los de venta libre, debe tomarse durante el embarazo sin antes confirmar con su médico que es seguro.
- Reconozca que su cuerpo absorbe, distribuye y elimina los medicamentos de forma diferente durante el embarazo, lo que puede cambiar su efecto y dosis necesaria.
- Tome en cuenta que ciertos medicamentos conocidos, como algunos anticonvulsivos, la warfarina y el misoprostol, pueden causar malformaciones y deben evitarse o sustituirse.
- Considere que el acetaminofén es, en general, considerado seguro para el dolor y la fiebre durante el embarazo cuando se usa en las dosis recomendadas.
- Entienda que muchos antiinflamatorios como el ibuprofeno deben evitarse, especialmente en el tercer trimestre.
Nunca inicie, suspenda o cambie ningún medicamento durante el embarazo sin consultarlo primero con su médico, incluso si lo ha usado antes.
¿Sabía usted que, históricamente, la mayoría de los medicamentos se han estudiado en hombres y en mujeres no embarazadas, dejando muchas preguntas sin responder sobre su seguridad durante el embarazo? Esta realidad, aunque pueda sonar preocupante, no significa que todos los medicamentos sean peligrosos durante esta etapa. Significa, más bien, que cada decisión sobre qué tomar y qué evitar debe basarse en la mejor evidencia disponible y siempre debe pasar por la valoración de su médico.
Es comprensible que, durante el embarazo, surjan dolores de cabeza, resfriados, molestias digestivas o la necesidad de continuar tratamientos para condiciones crónicas como la epilepsia o la hipertensión. La pregunta de qué es seguro tomar genera ansiedad en muchas mujeres, y lamentablemente, también lleva a algunas a automedicarse basándose en lo que han escuchado de otras personas, o a sufrir innecesariamente por miedo a tomar cualquier medicamento.
En este artículo le explicamos por qué el embarazo cambia la forma en que su cuerpo procesa los medicamentos, qué sustancias se sabe que representan un riesgo, y por qué la automedicación, incluso con productos de venta libre, nunca es la decisión correcta durante esta etapa.
¿Por qué el embarazo cambia la forma en que actúan los medicamentos?
Durante el embarazo, su cuerpo experimenta cambios fisiológicos profundos que afectan directamente cómo se absorben, distribuyen y eliminan los medicamentos. El volumen de sangre que circula por su cuerpo aumenta considerablemente, lo que puede diluir la concentración de algunos medicamentos. Al mismo tiempo, sus riñones filtran la sangre con mayor rapidez, lo que acelera la eliminación de muchos fármacos.
Además, su cuerpo acumula más grasa durante el embarazo, lo que cambia la forma en que se distribuyen los medicamentos que se disuelven en grasa, y la disminución de ciertas proteínas en su sangre puede alterar la cantidad de medicamento que circula libremente y ejerce su efecto. Todos estos cambios significan que un medicamento que usted tomaba antes del embarazo, a la misma dosis, podría comportarse de manera diferente ahora.
Por si esto no fuera suficiente complejidad, existe también la placenta, un órgano que actúa como una barrera parcial entre su sangre y la de su bebé, pero que permite el paso de muchas sustancias, incluyendo medicamentos. Lo que usted toma puede llegar, en mayor o menor medida, hasta su bebé, razón por la cual la decisión de usar cualquier medicamento durante el embarazo siempre debe sopesar los beneficios para usted contra los riesgos potenciales para el desarrollo fetal.
¿Qué medicamentos se sabe que representan un riesgo?
La ciencia médica ha identificado, a través de décadas de observación e investigación, una lista de medicamentos asociados con malformaciones o problemas en el desarrollo del bebé cuando se usan durante el embarazo. Entre estos se encuentran la talidomida, el metotrexato (usado en quimioterapia y algunas enfermedades autoinmunes), los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (usados para la presión arterial), el litio (usado en trastorno bipolar), el misoprostol, y la warfarina (un anticoagulante).
Otros medicamentos requieren atención especial por su efecto en el desarrollo del sistema nervioso del bebé: la carbamazepina y el ácido valproico (usados para la epilepsia) se han asociado con defectos del tubo neural, y la fenitoína con alteraciones del neurodesarrollo. Esto no significa que las mujeres con epilepsia deban suspender su tratamiento sin supervisión médica, ya que una crisis convulsiva no controlada también representa un riesgo serio; significa que estos casos requieren un manejo cuidadoso y especializado durante el embarazo.
Los antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno, generalmente se evitan durante el embarazo, especialmente en el tercer trimestre, debido al riesgo de afectar la circulación fetal y de provocar complicaciones en el recién nacido. El uso prolongado de opioides, incluso los de uso médico legítimo, también requiere supervisión cuidadosa, ya que su uso continuado en el embarazo avanzado puede provocar síndrome de abstinencia en el bebé al nacer.
Video relacionado
¿Qué se considera generalmente seguro?
El acetaminofén (paracetamol) es, en términos generales, considerado seguro para tratar el dolor y la fiebre durante el embarazo cuando se usa en las dosis recomendadas y por periodos cortos. Sin embargo, es importante no abusar de él, ya que su uso excesivo puede provocar toxicidad hepática, tanto en usted como, potencialmente, afectar al bebé.
En cuanto a los antibióticos, muchos de ellos cuentan con suficiente información de seguridad para usarse durante el embarazo cuando son necesarios para tratar una infección, ya que dejar una infección sin tratar representa, en la mayoría de los casos, un riesgo mayor que el medicamento mismo. Sin embargo, no todos los antibióticos son igualmente seguros, por lo que la elección específica siempre debe ser indicada por su médico, nunca basada en lo que le funcionó en una ocasión anterior o en lo que le recomendó alguien sin formación médica.
Para condiciones crónicas como la diabetes que requiere insulina, esta hormona es generalmente preferida durante el embarazo porque su paso hacia el bebé es mínimo, a diferencia de algunos medicamentos orales para la diabetes. Esto ilustra un principio importante: el medicamento más adecuado durante el embarazo no es necesariamente el que usted usaba antes, sino el que su médico considera más seguro para esta etapa específica.
¿Por qué la automedicación es especialmente riesgosa durante el embarazo?
Es comprensible querer aliviar rápidamente un dolor de cabeza, un malestar estomacal o un resfriado durante el embarazo, especialmente cuando se quiere evitar ‘molestar’ al médico por algo que parece menor. Sin embargo, la automedicación durante esta etapa conlleva riesgos que van más allá de lo que ocurriría fuera del embarazo, precisamente por todos los cambios y consideraciones que hemos explicado.
Un medicamento de venta libre que usted ha tomado sin problemas toda su vida podría no ser igualmente seguro durante el embarazo, o podría requerir una dosis distinta. Recurrir a remedios recomendados por familiares, amigas o información no verificada en internet, sin la validación de un profesional de salud, puede poner en riesgo innecesario tanto a usted como a su bebé.
Recuerde también que muchos medicamentos de uso aparentemente inofensivo, como ciertos suplementos herbales o remedios caseros tradicionales, no han sido estudiados adecuadamente en el embarazo, y la creencia de que ‘es natural, entonces es seguro’ no siempre se sostiene científicamente. La regla más segura es simple: ningún medicamento, suplemento o remedio debe iniciarse durante el embarazo sin antes consultarlo con su médico.
¿Qué puede hacer usted desde hoy?
Antes de tomar cualquier medicamento durante el embarazo, incluyendo los de venta libre, consulte primero con su médico, su farmacéutico o llame a su unidad de salud para confirmar que es seguro para usted en su situación particular.
Si tiene una condición crónica que requiere tratamiento continuo, como epilepsia, hipertensión, diabetes o un trastorno de salud mental, no suspenda ni modifique su medicamento por cuenta propia al saber que está embarazada; hable con su médico lo antes posible para ajustar su tratamiento de forma segura, ya que suspender abruptamente algunos medicamentos puede ser tan riesgoso como continuarlos sin supervisión.
Lleve siempre con usted una lista actualizada de todos los medicamentos y suplementos que toma, para compartirla en cada consulta prenatal. Y, sobre todo, recuerde que preguntar a su médico antes de tomar cualquier cosa nueva no es una molestia, es exactamente la razón por la que existen los controles prenatales.
Tu compromiso de hoy
Esta semana puede dar estos pasos concretos:
- Antes de tomar cualquier medicamento, incluso de venta libre, consulte con su médico o farmacéutico.
- Si tiene una condición crónica con tratamiento continuo, hable con su médico para ajustarlo de forma segura durante el embarazo.
- Lleve una lista actualizada de todos sus medicamentos y suplementos a cada consulta prenatal.
- Evite recurrir a remedios recomendados por terceros o información no verificada sobre medicamentos en el embarazo.
- Si ya tomó algún medicamento sin saber que estaba embarazada, informe a su médico de inmediato, sin angustiarse antes de tiempo.
Recuerde: la pregunta más simple a su médico puede ser la decisión más importante para la seguridad de su bebé.
Referencias
- Centers for Disease Control and Prevention. (2024). Medicamentos y embarazo. CDC. https://www.cdc.gov/pregnancy/meds/treatingfortwo/index.html
- MedlinePlus. (s.f.). Medicamentos durante el embarazo. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. https://medlineplus.gov/spanish/pregnancyandmedicines.html
- Organización Mundial de la Salud. (2024). Atención prenatal. OMS. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/antenatal-care
- Organización Panamericana de la Salud. (2024). Uso racional de medicamentos. OPS/OMS. https://www.paho.org/es
- Vannuccini, S., et al. (2026). Medication in pregnancy. En G. C. Di Renzo (Ed.), Obstetric and Gynecological Women’s Health: Prevention and Safeguard (pp. 379 a 395). Springer Nature.
Contenido revisado por profesionales de la salud
Este artículo fue verificado por el equipo médico de Hablemos de Salud SV: Dr. Gustavo Cuéllar, Dr. Fernando Santa Cruz y Dra. Sara Corado, médicos salvadoreños especialistas en medicina familiar y gerontología clínica. Conoce al equipo →
¿Tienes dudas sobre este tema?
Únete a nuestro canal de WhatsApp y recibe contenido de salud confiable directamente en tu celular.
Unirme al canal de WhatsApp →



