
PUNTOS CLAVE
- El ejercicio adecuado es uno de los tratamientos con mayor evidencia para la artrosis.
- La artritis reumatoide y la artrosis son condiciones distintas que requieren enfoques diferentes.
- El movimiento correcto no daña las articulaciones; el reposo excesivo empeora la rigidez.
- El fortalecimiento muscular protege y da soporte a las articulaciones afectadas.
- Los cambios en la intensidad del ejercicio según los brotes son importantes en la artritis reumatoide.
¿Le han diagnosticado artritis o artrosis, y le preocupa que el ejercicio pueda empeorar el dolor o el desgaste de sus articulaciones? Esta es una de las preocupaciones más comunes entre los pacientes que asisten a fisioterapia en El Salvador, y contrario a lo que muchos piensan, el movimiento adecuado es en realidad uno de los tratamientos más efectivos disponibles.
Es importante entender que la artritis y la artrosis, aunque ambas afectan las articulaciones, son condiciones diferentes con causas y tratamientos distintos. Hoy le explicamos cómo la fisioterapia aborda cada una de estas condiciones y por qué el ejercicio, lejos de ser perjudicial, es parte fundamental del manejo.
¿Cuál es la diferencia entre artritis y artrosis?
La artrosis es una condición degenerativa relacionada principalmente con el desgaste del cartílago que recubre las articulaciones, generalmente asociada al envejecimiento, el uso repetitivo, o el exceso de peso corporal, y suele afectar articulaciones específicas como rodillas, caderas o manos.
La artritis reumatoide, por otro lado, es una enfermedad autoinmune en la que el propio sistema de defensa del cuerpo ataca por error el tejido de las articulaciones, generando inflamación, dolor, y potencialmente daño articular si no se trata adecuadamente con el tratamiento médico correspondiente.
Es un tratamiento relevante para personas con cualquiera de estas dos condiciones, aunque el enfoque específico de la fisioterapia varía según se trate de una condición degenerativa como la artrosis o una condición inflamatoria como la artritis reumatoide.
Su fisioterapeuta trabajará en coordinación con su médico, especialmente en el caso de la artritis reumatoide, donde el control de la inflamación mediante el tratamiento médico es fundamental antes o junto con el trabajo de fisioterapia.
Existen también otros tipos de artritis, como la gota o la artritis psoriásica, cada una con características particulares, por lo que es importante que su fisioterapeuta conozca el diagnóstico específico para adaptar correctamente el enfoque de tratamiento.
¿Por qué el ejercicio ayuda en lugar de dañar las articulaciones?
El movimiento articular adecuado ayuda a nutrir el cartílago, ya que esta estructura no cuenta con un suministro directo de sangre y depende en parte del movimiento para recibir los nutrientes necesarios para mantenerse en las mejores condiciones posibles.
El fortalecimiento de los músculos que rodean una articulación afectada por artrosis o artritis ayuda a reducir la carga directa sobre la superficie articular dañada, funcionando como un soporte adicional que puede disminuir considerablemente el dolor durante las actividades diarias.
El reposo prolongado, contrario a lo que muchas personas creen, tiende a empeorar la rigidez articular y a debilitar los músculos protectores, generando un ciclo donde el dolor lleva a menos movimiento, y este a su vez genera más rigidez y más dolor.
La evidencia científica actual respalda firmemente el uso del ejercicio terapéutico como uno de los tratamientos más efectivos para la artrosis, comparable o superior a otras intervenciones en términos de reducción del dolor y mejora de la función a largo plazo.
Además del beneficio articular directo, el ejercicio regular también contribuye a un mejor estado de ánimo y a un manejo más efectivo del dolor crónico, aspectos que suelen verse afectados en personas que conviven con artritis o artrosis durante largo tiempo.
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¿Cómo se adapta el ejercicio en cada condición?
En la artrosis, el programa de ejercicio generalmente es constante y progresivo, enfocándose en el fortalecimiento de los músculos alrededor de la articulación afectada, la mejora de la movilidad, y actividades de bajo impacto como caminar, nadar, o usar bicicleta estática.
En la artritis reumatoide, el ejercicio debe adaptarse según la actividad de la enfermedad, siendo más suave durante los brotes de inflamación activa, y progresando hacia un fortalecimiento más intenso durante los periodos de menor actividad inflamatoria, siempre en coordinación con el tratamiento médico.
En ambas condiciones, los ejercicios de movilidad articular ayudan a mantener el rango de movimiento disponible, evitando la rigidez progresiva que puede desarrollarse si las articulaciones no se mueven regularmente a través de su capacidad completa.
Su fisioterapeuta le enseñará a identificar la diferencia entre la molestia normal esperada durante el ejercicio y un dolor que indica que debe reducir la intensidad, una distinción especialmente importante para las personas con artritis reumatoide durante un brote de la enfermedad.
Los ejercicios en agua tibia, cuando están disponibles, suelen ser particularmente bien tolerados en ambas condiciones, ya que la flotación reduce la carga sobre las articulaciones mientras el calor del agua ayuda a relajar los músculos circundantes.
¿Qué otras medidas complementan el tratamiento?
Mantener un peso corporal saludable es particularmente relevante en la artrosis de articulaciones que soportan peso, como la rodilla y la cadera, ya que reducir incluso una cantidad moderada de peso puede disminuir significativamente la carga sobre estas articulaciones.
El uso de calor puede ayudar a aliviar la rigidez matutina característica de ambas condiciones, mientras que el frío puede ser útil para controlar la inflamación durante episodios de mayor dolor o brotes de artritis reumatoide.
Aprender a proteger sus articulaciones durante las actividades diarias, como usar herramientas adaptadas para tareas que generan mayor tensión en las manos, o distribuir el peso de forma más equilibrada al cargar objetos, puede reducir la sobrecarga articular acumulada.
Su fisioterapeuta también puede recomendarle dispositivos de apoyo específicos, como plantillas ortopédicas o ciertos tipos de calzado, que ayudan a distribuir mejor las fuerzas durante la marcha en personas con artrosis de rodilla o cadera.
Establecer rutinas de descanso adecuadas entre actividades exigentes también es importante, ya que alternar periodos de actividad con descansos breves puede ayudar a manejar mejor la fatiga y la molestia articular a lo largo del día.
¿Cuándo debe buscar atención adicional?
Busque atención médica si presenta un aumento súbito e intenso del dolor y la inflamación en una articulación, especialmente si se acompaña de fiebre, ya que estos síntomas podrían indicar una complicación que requiere evaluación médica urgente.
En la artritis reumatoide, informe a su médico si nota un aumento en la frecuencia o intensidad de los brotes, ya que esto puede requerir ajustes en su tratamiento médico, independientemente de las medidas de fisioterapia que esté recibiendo.
Recuerde que el manejo exitoso tanto de la artritis como de la artrosis requiere la combinación del tratamiento médico adecuado con un programa constante de fisioterapia, y ninguno de los dos enfoques sustituye completamente al otro.
Su compromiso de hoy
Esta semana puede dar estos pasos concretos:
- Mantenga el ejercicio constante; el reposo excesivo empeora la rigidez articular.
- Adapte la intensidad del ejercicio según los brotes en el caso de la artritis reumatoide.
- Mantenga un peso corporal saludable para reducir la carga sobre sus articulaciones.
- Combine el ejercicio con el tratamiento médico indicado, sin sustituir uno por el otro.
- Busque atención médica si presenta aumento súbito de dolor, inflamación o fiebre.
Recuerde: el movimiento adecuado es uno de los mejores aliados de sus articulaciones, no su enemigo.
Referencias
- World Health Organization. (2023). Osteoarthritis fact sheet. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/osteoarthritis
- American Physical Therapy Association. (2023). Arthritis management. https://www.choosept.com/
- Kaya Utlu, D. (Ed.). (2023). Functional exercise anatomy and physiology for physiotherapists. Springer.
Contenido revisado por profesionales de la salud
Este artículo fue verificado por el equipo médico de Hablemos de Salud SV: Dr. Gustavo Cuéllar, Dr. Fernando Santa Cruz y Dra. Sara Corado, médicos salvadoreños especialistas en medicina familiar y gerontología clínica. Conoce al equipo →
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