
PUNTOS CLAVE
- La apnea del sueño es una condición en la que la respiración se interrumpe repetidamente durante el sueño, a veces cientos de veces por noche.
- El síntoma más conocido es el ronquido fuerte, pero hay muchas señales más: sueño no reparador, somnolencia diurna excesiva y dolores de cabeza al despertar.
- Sin tratamiento, la apnea del sueño aumenta el riesgo de hipertensión, infarto, diabetes tipo 2 y accidente cerebrovascular.
- No solo afecta a personas con sobrepeso: también puede presentarse en personas delgadas, mujeres y niños.
- El tratamiento con dispositivo CPAP es muy efectivo y puede transformar la calidad de vida del paciente.
Si su pareja le dice que deja de respirar mientras duerme, no lo ignore: consulte a un médico cuanto antes.
Imagine que cada noche, mientras duerme, su respiración se detiene de forma repetida, a veces durante 10, 20 o hasta 30 segundos, y esto ocurre decenas o incluso cientos de veces sin que usted lo sepa. Eso es exactamente lo que le pasa a quien tiene apnea del sueño, y lo más inquietante es que la mayoría de las personas que la padecen no tienen idea de que esto está ocurriendo en su propio cuerpo mientras descansan.
La apnea del sueño es uno de los trastornos del sueño más comunes y, al mismo tiempo, uno de los más subdiagnosticados en todo el mundo. Se estima que una proporción importante de los adultos que la padecen nunca recibe un diagnóstico formal, porque los síntomas se atribuyen al cansancio, al estrés o simplemente a la edad. Mientras tanto, la condición avanza en silencio y va afectando el corazón, el cerebro y la presión arterial.
En este artículo le explicamos qué es exactamente la apnea del sueño, cómo reconocer sus señales, por qué es importante tratarla y qué opciones existen hoy para quien la padece. Si alguna vez alguien le ha dicho que ronca fuerte o que deja de respirar mientras duerme, este artículo es especialmente importante para usted.
¿Qué es la apnea del sueño y por qué ocurre?
La apnea del sueño es una condición en la que la vía aérea superior se bloquea parcial o completamente durante el sueño, interrumpiendo el flujo de aire hacia los pulmones. Cada interrupción se denomina apnea si el bloqueo es completo, o hipopnea si es parcial. Cuando el oxígeno en sangre cae lo suficiente, el cerebro envía una señal de alarma que despierta brevemente a la persona para reanudar la respiración, generalmente sin que esta lo recuerde por la mañana.
Existen tres tipos principales: la apnea obstructiva del sueño, que es la más común y ocurre cuando los músculos de la garganta se relajan excesivamente durante el sueño; la apnea central, que es menos frecuente y se produce cuando el cerebro no envía las señales correctas a los músculos respiratorios; y la apnea mixta, que combina elementos de ambas. La forma obstructiva es la que más se asocia con el ronquido fuerte y la somnolencia diurna que muchos conocen.
Entre los factores que aumentan el riesgo de desarrollar apnea obstructiva se encuentran el sobrepeso y la obesidad, el cuello de mayor diámetro, la anatomía del paladar y la mandíbula, el consumo de alcohol antes de dormir, el tabaquismo y la posición para dormir (acostarse boca arriba favorece el colapso de la vía aérea). Sin embargo, es importante aclarar que la apnea del sueño también puede presentarse en personas delgadas, en mujeres y en niños, aunque el diagnóstico suele retrasarse en estos grupos.
¿Cómo reconocer los síntomas?
El síntoma más conocido de la apnea del sueño es el ronquido fuerte e irregular, a menudo interrumpido por momentos de silencio seguidos de un resoplido o jadeo. Sin embargo, no todos los que roncan tienen apnea, y no todos los que tienen apnea roncan de manera obvia. Por eso, es necesario conocer otros síntomas que pueden estar indicando el problema.
La somnolencia excesiva durante el día es una señal de alerta muy importante. Si usted se queda dormido con facilidad mientras ve televisión, lee o incluso maneja, y esto ocurre de forma regular, merece atención. También son síntomas frecuentes los dolores de cabeza al levantarse, la sensación de haber dormido mal aunque haya estado en cama varias horas, la dificultad para concentrarse, los cambios de humor, la irritabilidad y la depresión.
En parejas, el síntoma más alarmante suele ser observado por el compañero de cama: ver cómo la persona deja de respirar durante varios segundos y luego reanuda con un movimiento brusco o un resoplido. Si alguien de su familia le ha dicho que esto ocurre mientras usted duerme, no lo tome a la ligera. Esa información puede ser el dato más valioso para un médico al evaluar su situación.
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¿Por qué la apnea del sueño es más peligrosa de lo que parece?
Muchas personas piensan que la apnea del sueño es simplemente un problema de ronquidos molestos. Pero la realidad es que sus consecuencias van mucho más allá del descanso. Cada vez que la respiración se interrumpe durante la noche, el nivel de oxígeno en sangre cae, el corazón trabaja con mayor esfuerzo y el sistema nervioso se activa en modo de estrés. Si esto ocurre decenas de veces por noche, el impacto acumulado sobre el organismo es considerable.
La apnea del sueño no tratada está fuertemente asociada con el desarrollo de hipertensión arterial que resulta difícil de controlar con medicamentos, con un mayor riesgo de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular, con el desarrollo o el empeoramiento de la diabetes tipo 2, con arritmias cardíacas, con síndrome metabólico y con deterioro cognitivo. En personas que ya tienen enfermedades cardiovasculares, la apnea del sueño puede ser un factor que dificulta enormemente su control.
Esta relación entre el sueño fragmentado y la salud cardiovascular es una de las razones por las que los especialistas en cardiología y medicina interna cada vez prestan más atención a los patrones de sueño de sus pacientes. Si usted tiene hipertensión, prediabetes o alguna enfermedad del corazón y también experimenta síntomas de apnea, es muy importante que lo comente con su médico.
¿Cuál es el tratamiento y qué puede esperar?
La buena noticia es que la apnea del sueño tiene tratamiento efectivo, y para muchas personas el impacto en su calidad de vida es transformador. El diagnóstico se confirma a través de un estudio del sueño, que puede realizarse en un laboratorio especializado o, en algunos casos, con un dispositivo portátil en casa. Este estudio mide la frecuencia de las apneas, el nivel de oxígeno en sangre y otros parámetros para determinar la gravedad del cuadro.
El tratamiento de primera línea para la apnea obstructiva moderada a severa es el dispositivo CPAP (del inglés Continuous Positive Airway Pressure), que consiste en una mascarilla conectada a una pequeña máquina que genera una corriente de aire continua para mantener la vía aérea abierta durante el sueño. Muchas personas sienten un cambio notable desde las primeras noches de uso: duermen más profundamente, se despiertan descansadas y la somnolencia diurna desaparece.
Para casos leves o en personas que no toleran bien el CPAP, existen otras opciones como los dispositivos de avance mandibular (similares a un protector bucal), cambios de posición al dormir, cirugía en casos seleccionados, y modificaciones en el estilo de vida como la pérdida de peso y la eliminación del alcohol. Lo fundamental es no resignarse a vivir con los síntomas cuando hay tantas alternativas disponibles.
¿Cuándo consultar al médico sin esperar más?
Si usted o alguien cercano experimenta varias de las señales descritas en este artículo, el momento de buscar atención médica es ahora, no cuando los síntomas empeoren. Especialmente urgente es consultar si hay episodios de pausas respiratorias observadas por otra persona, si la somnolencia diurna pone en riesgo actividades cotidianas como manejar, o si hay dolores de cabeza matutinos frecuentes combinados con sensación persistente de mal descanso.
En El Salvador, la evaluación inicial puede realizarse con su médico de cabecera, quien puede referirle a un especialista en neumología, neurología del sueño u otorrinolaringología según sea necesario. No descarte esta posibilidad por el costo o la distancia: muchos hospitales públicos y clínicas del ISSS cuentan con especialistas capacitados para evaluarle. El primer paso, el más importante, es tomar la decisión de consultar.
Su compromiso de hoy
Estas acciones concretas pueden marcar la diferencia si sospecha de apnea del sueño:
- Pregúntele a su pareja o a alguien que duerma cerca de usted si ronca fuerte o si nota que deja de respirar.
- Lleve un registro durante una semana: ¿Con qué frecuencia se despierta con dolor de cabeza? ¿Se siente somnoliento a media mañana?
- Si identifica varios síntomas de esta guía, agende una consulta médica y mencione específicamente su preocupación por el sueño.
- Si ya tiene diagnóstico de hipertensión, diabetes o problemas cardíacos, pregunte a su médico si podría existir apnea del sueño no diagnosticada.
Recuerde: la apnea del sueño tiene solución. El primer paso es reconocer las señales y buscar ayuda.
Referencias
- Alhifizi, M. H., Al Sulais, E., & Alqarawi, W. (2022). Sleep and the heart: A clinical overview of sleep disorders and cardiovascular disease. Heart, Lung and Circulation, 31(4), 463–470.
- Moorcroft, W. H. (2013). Understanding sleep and dreaming (2nd ed.). Springer.
- Somers, V. K., White, D. P., Amin, R., Abraham, W. T., Costa, F., Culebras, A., & Young, T. (2008). Sleep apnea and cardiovascular disease. Circulation, 118(10), 1080–1111. https://doi.org/10.1161/CIRCULATIONAHA.107.189420