Infertilidad masculina

Infertilidad masculina

PUNTOS CLAVE

  • En aproximadamente la mitad de las parejas que no logran embarazo, existe un factor masculino que contribuye, ya sea como única causa o junto con un factor femenino.
  • La causa más común de infertilidad masculina es un problema en la producción de espermatozoides en los testículos, y muchas veces no produce ningún síntoma visible.
  • El varicocele, una dilatación de las venas del escroto similar a una variz, es una de las causas más frecuentes y, en muchos casos, tratable.
  • El primer estudio para evaluar la fertilidad masculina es un simple análisis de semen, un examen accesible y no invasivo.
  • Buscar ayuda especializada a tiempo, como pareja, evita años de espera innecesaria y abre la puerta a tratamientos efectivos.

Cuando una pareja no logra el embarazo deseado, la atención suele dirigirse primero hacia la mujer. Sin embargo, la ciencia es clara: en aproximadamente la mitad de los casos de infertilidad existe un factor masculino involucrado. A pesar de esto, muchos hombres salvadoreños nunca se hacen un estudio de fertilidad, ya sea por desconocimiento, por vergüenza, o porque asumen erróneamente que el problema siempre es de la mujer.

La infertilidad masculina rara vez produce síntomas visibles, lo que significa que un hombre puede sentirse completamente sano y, aun así, tener dificultades para concebir. La buena noticia es que muchas de sus causas tienen tratamiento, y el primer paso para descubrirlas es sencillo y accesible. En este artículo le explicamos qué la provoca, cómo se diagnostica, y qué puede hacer si usted y su pareja están en esta búsqueda.

¿Qué tan común es la infertilidad masculina y por qué ocurre?

Se considera que una pareja enfrenta infertilidad cuando, después de un año de relaciones sexuales regulares sin protección, no logra el embarazo. En estos casos, los estudios muestran que un factor masculino está presente en alrededor de la mitad de las situaciones, ya sea como causa principal o combinado con un factor femenino.

Las causas son variadas. La más frecuente es un problema en la producción de espermatozoides dentro de los testículos, que puede deberse a alteraciones genéticas, a infecciones pasadas, a exposición a calor excesivo o a sustancias tóxicas, o a un trastorno hormonal que afecta la señal que el cerebro envía a los testículos. Otras causas incluyen obstrucciones en los conductos que transportan los espermatozoides, antecedentes de cirugías en la zona genital, várices testiculares conocidas como varicocele, y en algunos casos, factores genéticos que solo se identifican con estudios especializados. El sobrepeso, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y la exposición frecuente al calor también pueden afectar la calidad del semen.

¿Qué es el varicocele y por qué es tan importante conocerlo?

El varicocele es una dilatación anormal de las venas que rodean el testículo, similar a las varices que pueden aparecer en las piernas. Es una de las causas más frecuentes de infertilidad masculina, presente hasta en cuatro de cada diez hombres que consultan por este motivo, aunque también puede existir sin causar ningún problema de fertilidad.

Se cree que el varicocele afecta la fertilidad porque eleva ligeramente la temperatura dentro del escroto, un ambiente que normalmente debe mantenerse más fresco que el resto del cuerpo para la correcta producción de espermatozoides. Muchas veces el varicocele no produce ninguna molestia y se detecta solo durante un examen físico de rutina o al investigar la causa de la infertilidad. Cuando se confirma que está afectando la calidad del semen, puede corregirse mediante un procedimiento quirúrgico relativamente sencillo, que en muchos hombres mejora los parámetros del semen en los meses siguientes.

Más allá del varicocele, otros hábitos cotidianos pueden afectar la calidad del semen sin que el hombre lo note. El uso frecuente de la laptop directamente sobre las piernas, los baños de agua muy caliente, el uso de ropa interior muy ajustada, y trabajar largas jornadas en ambientes con calor extremo, como puede ocurrir en ciertos oficios en El Salvador, elevan la temperatura testicular de forma sostenida. Ninguno de estos hábitos por sí solo causa infertilidad, pero combinados con otros factores de riesgo pueden contribuir a una menor calidad del semen, y son cambios sencillos de corregir una vez que se identifican.

Video relacionado

¿Cómo se evalúa la fertilidad de un hombre?

El estudio inicial para evaluar la fertilidad masculina es el análisis de semen, un examen de laboratorio accesible que mide la cantidad de espermatozoides, su movilidad y su forma. Es un examen no invasivo, y a pesar de la incomodidad que algunos hombres sienten al hablar de él, es mucho más sencillo que muchos de los estudios a los que se somete habitualmente a la pareja femenina.

Si el resultado es anormal, el siguiente paso es una evaluación más completa que incluye un examen físico de los testículos, análisis de sangre para medir hormonas reproductivas, y en algunos casos, un ultrasonido escrotal o estudios genéticos especializados. Esta evaluación debe realizarla idealmente un urólogo con experiencia en fertilidad masculina, quien podrá identificar si la causa es tratable directamente o si conviene considerar otras opciones para lograr el embarazo.

¿Qué opciones de tratamiento existen?

El tratamiento depende completamente de la causa identificada. Cuando existe un varicocele significativo, la corrección quirúrgica puede mejorar naturalmente las probabilidades de embarazo. Cuando la causa es hormonal, ciertos tratamientos pueden estimular la producción de espermatozoides. En los casos donde existe una obstrucción en los conductos reproductivos, en ocasiones es posible corregirla quirúrgicamente.

Cuando no es posible corregir la causa de fondo, o cuando la cantidad de espermatozoides es muy baja, existen técnicas de reproducción asistida que permiten lograr el embarazo utilizando los espermatozoides del propio hombre, incluso en cantidades muy reducidas. La opción adecuada depende de cada caso particular, y por eso es tan importante una evaluación especializada antes de asumir que no hay nada que hacer.

¿Cuándo buscar ayuda como pareja?

Si después de un año de búsqueda activa de embarazo, o seis meses si la mujer tiene más de 35 años, no se ha logrado la concepción, es momento de buscar evaluación médica como pareja, y eso incluye un estudio para el hombre desde el principio, no como último recurso. Buscar ayuda a tiempo evita años de espera innecesaria y angustia, y en muchos casos permite encontrar soluciones efectivas que la pareja desconocía.

¿Cómo afecta emocionalmente la infertilidad a los hombres?

La infertilidad suele entenderse como un proceso médico, pero también tiene un peso emocional importante que muchas veces se ignora en los hombres. Sentimientos de culpa, de fracaso, o incluso de cuestionamiento de la propia masculinidad son comunes, aunque rara vez se expresan abiertamente. Esta carga emocional se intensifica por el silencio cultural alrededor del tema, ya que muchos hombres sienten que hablar de fertilidad es exponer una debilidad.

Reconocer estas emociones, y permitirse buscar apoyo, ya sea con su pareja, con amigos de confianza, o con un profesional de salud mental, no resta nada a su masculinidad. Por el contrario, fortalece la relación de pareja durante un proceso que, sin duda, puede ser desgastante. Recuerde que la infertilidad es una condición médica, no una falla personal, y que enfrentarla en equipo con su pareja suele aliviar buena parte de esa carga.

Mitos frecuentes sobre la infertilidad masculina

Alrededor de este tema existen ideas que retrasan innecesariamente la búsqueda de ayuda.

  • “La infertilidad siempre es un problema de la mujer.” Falso. En aproximadamente la mitad de los casos existe un factor masculino involucrado.
  • “Si ya tuve un hijo antes, no puedo ser infértil ahora.” Falso. La fertilidad puede cambiar con el tiempo debido a la edad, enfermedades, cirugías o nuevos hábitos de vida.
  • “Un hombre con buena vida sexual no puede tener problemas de fertilidad.” Falso. La capacidad de tener relaciones sexuales y la capacidad de producir espermatozoides funcionales son procesos distintos.
  • “Si tengo varicocele, nunca podré ser padre de forma natural.” Falso. Muchos hombres con varicocele tienen hijos sin ningún tratamiento, y quienes sí necesitan ayuda cuentan hoy con opciones efectivas.

Tu compromiso de hoy

Esta semana puede dar estos pasos concretos:

  • Si lleva más de un año buscando embarazo sin éxito, programe junto a su pareja una cita con un especialista en fertilidad, incluyendo una evaluación para usted.
  • Solicite un análisis de semen. Es un examen sencillo y accesible que aporta información clave desde el inicio.
  • Reduzca el consumo de alcohol y tabaco, y evite la exposición prolongada al calor en la zona genital.
  • Hable abiertamente con su pareja sobre este proceso. Enfrentarlo juntos reduce la carga emocional para ambos.

Recuerde: un pequeño cambio de hábito hoy puede salvar su vida mañana.

Referencias

  • Abou Ghayda, R., Bhasin, S., y Kathrins, M. (2021). The evaluation of the infertile man. En S. Bhasin, M. P. O’Leary, y S. Basaria (Eds.), Essentials of men’s health (pp. 167-180). McGraw Hill.
  • Agarwal, A., Mulgund, A., y Hamada, A. (2015). A unique view on male infertility around the globe. Reproductive Biology and Endocrinology, 13, 37.
  • Mascarenhas, M. N., Flaxman, S. R., Boerma, T., Vanderpoel, S., y Stevens, G. A. (2012). National, regional, and global trends in infertility prevalence since 1990: A systematic analysis of 277 health surveys. PLoS Medicine, 9(12), e1001356.
  • Organización Mundial de la Salud. (2010). WHO laboratory manual for the examination and processing of human semen (5.ª ed.). OMS.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio