Evaluación pre quirúrgica bariátrica

Evaluación pre quirúrgica bariátrica

PUNTOS CLAVE

  • La evaluación pre quirúrgica no es un trámite burocrático: es el proceso que determina si usted es candidato a la cirugía, que procedimiento le conviene más y como reducir los riesgos al mínimo.
  • El equipo multidisciplinario incluye al menos un cirujano bariatrico, un nutricionista especializado, un psicólogo o psiquiatra, y según el caso, cardiólogos, neumólogos y otros especialistas.
  • Los exámenes pre quirúrgicos de laboratorio e imagen permiten detectar deficiencias nutricionales existentes, enfermedades no diagnosticadas y factores de riesgo que deben corregirse antes de operar.
  • La evaluación psicológica no es para “aprobar” o “reprobar” al paciente: es para asegurar que hay comprensión real del proceso, estabilidad emocional suficiente y apoyo social adecuado.
  • El proceso de evaluación puede tomar entre tres y hasta doce meses. Ese tiempo no se desperdicia: es cuando se corrigen deficiencias, se forman hábitos y se prepara al organismo para una cirugía segura y un resultado duradero.

Una de las cosas que más sorprende a las personas cuando inician el proceso de cirugía bariátrica es que no se programa la operación en la primera consulta. Hay exámenes que hacer, especialistas que consultar, hábitos que modificar y evaluaciones que completar. Este proceso puede durar varios meses, y a veces genera frustración: “¿Por qué no me operan ya, si ya decidí?” La respuesta es tan simple como importante: porque la preparación es parte del tratamiento, no un obstáculo antes de él.

La cirugía bariátrica no es un procedimiento que se realiza de forma aislada. Es la intervención central de un proceso de cambio integral que empieza antes de entrar al quirófano y continua mucho después de salir de él. El equipo multidisciplinario, formado por varios especialistas que trabajan de forma coordinada, existe exactamente para asegurar que cada persona llegue a la cirugía en las mejores condiciones posibles, y que tenga el soporte necesario para mantener los resultados a largo plazo.

En este artículo le explicamos quienes conforman ese equipo, que rol cumple cada especialista, que incluye la evaluación pre quirúrgica y por qué ese proceso es, literalmente, parte del tratamiento.

Quienes forman el equipo multidisciplinario bariatrico

El equipo mínimo en un centro bariatrico de calidad está compuesto por el cirujano bariatrico, el nutricionista especializado en bariatria, y el psicólogo o psiquiatra clínico. Dependiendo del perfil medico de cada paciente, se integran también un cardiólogo (para evaluación cardiovascular en personas con hipertensión o historia cardiaca), un neumólogo o especialista en medicina del sueño (cuando hay apnea del sueño severa), un endocrinólogo (en casos de diabetes compleja o alteraciones hormonales), y en algunos centros, un fisioterapeuta o especialista en actividad física.

Cada miembro del equipo aporta una perspectiva distinta que ninguno de los otros puede reemplazar. El cirujano evalúa los aspectos técnicos de la intervención y determina que procedimiento es el más adecuado. El nutricionista analiza el estado nutricional actual, detecta deficiencias, establece la dieta preoperatoria y prepara al paciente para los cambios alimentarios que vienen después. El psicólogo explora la relación emocional con la comida, evalúa la estabilidad y la motivación, e identifica factores de riesgo psicológico que podrían afectar los resultados a largo plazo.

La coordinación entre estos profesionales es lo que hace al proceso efectivo. Un cirujano que opera sin evaluación nutricional previa puede estar interviniendo a una persona con deficiencias de hierro o vitamina D que la pondrán en riesgo posoperatorio. Un nutricionista que trabaja sin información psicológica del paciente puede diseñar planes que la persona no podrá sostener por razones emocionales. El trabajo en equipo no es opcional: es lo que diferencia a los centros con buenos resultados a largo plazo de los que no los tienen.

Los exámenes pre quirúrgicos: que se busca y por que

La evaluación pre quirúrgica incluye una serie de exámenes de laboratorio e imagen que tienen propósitos concretos y bien definidos. No son requisitos burocráticos: cada uno responde a una necesidad clínica especifica.

Los análisis de sangre incluyen un hemograma completo para detectar anemia, química sanguínea para evaluar función renal y hepática, perfil lipídico para conocer los niveles de colesterol y triglicéridos, glucosa en ayunas y hemoglobina glicosilada para diagnosticar o caracterizar la diabetes, y niveles de vitaminas y minerales clave como la vitamina D, vitamina B12, hierro, ácido fólico y zinc. Es común encontrar deficiencias significativas en personas con obesidad antes de la cirugía, y corregirlas previamente reduce los riesgos posoperatorios.

Los estudios de imagen pueden incluir una ecografía abdominal para evaluar el hígado y la vesícula biliar, una endoscopia digestiva alta para examinar el esófago, el estómago y el duodeno en busca de ulceras, hernia hiato o helicobacter pylori, y una radiografía o tomografía de tórax según los factores de riesgo cardiovascular o respiratorio del paciente. En personas con apnea del sueño, se puede solicitar una polisomnografia para evaluar la severidad del trastorno antes de programar la cirugía.

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La evaluación psicológica: no es un examen que se aprueba o reprueba

La evaluación psicológica pre quirúrgica genera mucha ansiedad en algunos pacientes, que la interpretan como un filtro que pueden “pasar” o “fallar”. Esa interpretación es incorrecta y vale la pena corregirla desde el principio. La evaluación psicológica no existe para seleccionar a los pacientes “adecuados” y descartar a los demás: existe para identificar áreas de riesgo que, si no se abordan, podrían comprometer los resultados a largo plazo o la seguridad del proceso.

Lo que el psicólogo o psiquiatra explora en estas sesiones incluye: la relación emocional con la comida (si hay patrones de comer emocional, atracones o restricción extrema), la historia de trastornos del estado de ánimo como depresión o ansiedad, la motivación real del paciente y sus expectativas, el apoyo social disponible en el entorno familiar o de pareja, y la comprensión real de lo que implica el proceso, incluyendo los cambios permanentes en la alimentación y en la relación con el propio cuerpo.

Cuando el psicólogo identifica una condición como depresión activa, ansiedad severa o trastorno por atracón, no necesariamente descarta la cirugía: lo que indica es que esa condición debe tratarse antes de operar, para que el paciente llegue a la cirugía en condiciones emocionales estables y con mayor probabilidad de éxito. En ese sentido, la evaluación psicológica es un recurso que trabaja a favor del paciente, no en su contra.

La dieta preoperatoria y la preparación nutricional

Uno de los componentes más importantes de la evaluación pre quirúrgica es la preparación nutricional. En la mayoría de los centros bariátricos, el nutricionista establece una dieta preoperatoria que el paciente sigue durante las semanas previas a la cirugía. Esta dieta tiene objetivos específicos: reducir el tamaño del hígado, que en personas con obesidad suele estar agrandado y con acumulación de grasa, lo que facilita técnicamente la cirugía y reduce el tiempo en el quirófano.

La dieta preoperatoria suele ser alta en proteínas y baja en carbohidratos y grasas, lo que produce una reducción rápida de la grasa hepática en pocas semanas. El nutricionista también trabaja en este periodo para corregir deficiencias nutricionales detectadas en los laboratorios, establecer hábitos de alimentación más saludables, y educar al paciente sobre como serán las etapas de alimentación después de la cirugía.

Este periodo de preparación nutricional es además una oportunidad valiosa para que el paciente demuestre, a si mismo y al equipo, que puede seguir indicaciones y mantener compromisos. Los hábitos que se forman antes de la cirugía sientan las bases de los que se necesitaran después. Un paciente que llega a la operación ya con cambios de habito establecidos tiene una ventaja real en los primeros meses de recuperación.

Su compromiso de hoy

Esta semana puede dar estos pasos concretos:

  • Cuando asista a su primera consulta bariátrica, lleve consigo todos sus exámenes de laboratorio recientes y una lista de los medicamentos que toma actualmente. Esa información acelera el proceso de evaluación.
  • Pregunte al equipo médico cuanto tiempo estimado toma el proceso de evaluación en su centro y que estudios se solicitaran. Conocer el camino por adelantado reduce la ansiedad y facilita la organización.
  • No oculte información al psicólogo o psiquiatra durante la evaluación. Ser honesto sobre su relación con la comida, su historia emocional y sus temores es lo que permite que el equipo le ayude de verdad.
  • Si le detectan una deficiencia nutricional como anemia o falta de vitamina D, empiece el tratamiento de inmediato. Corregir esas deficiencias antes de la cirugía reduce riesgos y mejora la recuperación.
  • Involucre a su familia o a la persona más cercana en al menos una de las consultas previas a la cirugía. El apoyo del entorno es uno de los factores que más influye en los resultados a largo plazo.

La preparación no es el camino a la cirugía: es ya parte del tratamiento. Cada mes de evaluación bien aprovechado es un mes de hábitos mejor construidos.

Referencias

  • Mechanick, J. I., Apovian, C., Brethauer, S., Garvey, W. T., Joffe, A. M., Kim, J., & Still, C. D. (2020). Clinical practice guidelines for the perioperative nutrition, metabolic, and nonsurgical support of patients undergoing bariatric procedures. Obesity, 28(4), O1-O58.
  • Santella, B., & Schiavo, L. (2025). The role of the dietitian in a multidisciplinary metabolic and bariatric surgery team. En A. G. Bhasker, L. Craggs-Dino, M. O”Kane, & V. Jain (Eds.), Handbook of Bariatric Nutrition (pp. 55-68). Springer Nature.
  • Tholey, R. M., & Tichansky, D. S. (2020). Preoperative care of the bariatric patient. En N. T. Nguyen, S. A. Brethauer, J. M. Morton, J. Ponce, & R. J. Rosenthal (Eds.), The ASMBS Textbook of Bariatric Surgery (2.a ed.). Springer Nature.
  • Vishakha, J., & Lohit, K. (2025). Medical management of obesity and guidelines for metabolic and bariatric surgery. En A. G. Bhasker, L. Craggs-Dino, M. O”Kane, & V. Jain (Eds.), Handbook of Bariatric Nutrition (pp. 21-37). Springer Nature.

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