Electroestimulación muscular

Electroestimulación muscular

PUNTOS CLAVE

  • La electroestimulación muscular provoca contracciones del músculo mediante corriente eléctrica.
  • Se usa principalmente cuando un músculo está débil, inhibido o con dificultad para contraerse voluntariamente.
  • No reemplaza el ejercicio activo, pero puede ayudar a reactivar músculos difíciles de contraer.
  • Produce una contracción muscular visible, distinta del hormigueo que genera el TENS.
  • Debe evitarse en personas con marcapasos o ciertas condiciones neuromusculares específicas.

¿Le han colocado electrodos que hacen que su músculo se contraiga de forma visible durante la fisioterapia, sin que usted esté haciendo el esfuerzo voluntariamente? Esa es la electroestimulación muscular, una técnica distinta al TENS que se utiliza para fortalecer o reactivar músculos que han perdido fuerza o capacidad de contracción.

Es común después de cirugías, lesiones prolongadas o inmovilizaciones, cuando un músculo se debilita al punto de que resulta difícil activarlo únicamente con el esfuerzo del paciente. Hoy le explicamos en qué consiste esta terapia y qué puede esperar de ella.

¿Qué es la electroestimulación muscular y para quién es?

La electroestimulación muscular, conocida también por su sigla en inglés EMS, es una técnica que utiliza corriente eléctrica para provocar una contracción muscular directa, similar a la que ocurriría si usted contrajera el músculo voluntariamente, pero generada externamente por el equipo.

Es una opción frecuente para personas que, después de una cirugía, una inmovilización prolongada con yeso, o una lesión neurológica, presentan dificultad para contraer voluntariamente un músculo específico, como el cuádriceps después de una cirugía de rodilla.

También se utiliza en personas con atrofia muscular, es decir, pérdida de masa y fuerza muscular por desuso prolongado, con el objetivo de mantener cierta actividad en el músculo mientras se recupera la capacidad de contraerlo de forma voluntaria.

Su fisioterapeuta determinará si esta terapia es adecuada para usted según la causa de su debilidad muscular, el tiempo de evolución, y si existe alguna alteración neurológica que afecte la forma en que el músculo responde a la estimulación.

En personas con lesiones neurológicas, como las que afectan a pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular, la electroestimulación puede utilizarse como parte de un programa más amplio de reeducación del movimiento, siempre combinada con otras técnicas activas.

También se utiliza en algunos casos de dolor crónico lumbar o cervical, donde ciertos músculos estabilizadores profundos se debilitan con el tiempo, buscando reactivar su participación en el control postural mientras se avanza en el fortalecimiento activo.

¿Cómo funciona y qué se siente durante la aplicación?

El equipo envía impulsos eléctricos a través de electrodos colocados sobre el músculo, estos impulsos activan las fibras nerviosas que controlan ese músculo, generando una contracción visible que se repite en ciclos de contracción y descanso durante la sesión.

A diferencia del hormigueo suave del TENS, con la electroestimulación muscular usted verá y sentirá cómo el músculo se contrae con cierta fuerza, similar a cuando usted mismo lo tensa voluntariamente, aunque la sensación de la corriente en sí puede resultar algo más intensa.

La intensidad se ajusta gradualmente hasta lograr una contracción visible y tolerable, nunca dolorosa; su fisioterapeuta le pedirá retroalimentación constante sobre cómo se siente para encontrar el nivel adecuado para usted.

Las sesiones suelen durar entre quince y veinte minutos, y frecuentemente se combinan con ejercicio activo, pidiéndole que intente contraer el músculo al mismo tiempo que el equipo genera el estímulo, para reforzar la conexión entre su cerebro y el músculo tratado.

Es posible que note distintos patrones de estimulación durante la sesión: algunos programas generan contracciones sostenidas por varios segundos seguidas de un descanso, mientras que otros producen contracciones más breves y repetidas, según el objetivo específico del tratamiento.

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¿Qué esperar antes, durante y después de la sesión?

Antes de la aplicación, el fisioterapeuta identificará el músculo específico a tratar y colocará los electrodos en los puntos precisos donde se logra la mejor respuesta de contracción, ajustando la intensidad de forma gradual al inicio de la sesión.

Durante el tratamiento, es posible que se le pida realizar algún movimiento leve o mantener cierta posición mientras el equipo estimula el músculo, ya que combinar el estímulo eléctrico con el esfuerzo voluntario suele producir mejores resultados que el estímulo pasivo por sí solo.

Después de la sesión, es normal sentir el músculo ligeramente fatigado, similar a como se sentiría después de un ejercicio moderado, y esta sensación desaparece en las horas siguientes sin representar ningún riesgo para usted.

El número de sesiones necesarias depende de la causa de la debilidad muscular, siendo generalmente más prolongado en casos de atrofia significativa o lesiones neurológicas, donde se requiere un trabajo sostenido durante varias semanas para observar avances notables.

Su fisioterapeuta también le explicará qué avances medibles se esperan observar, como un aumento en la capacidad de contraer el músculo voluntariamente o una mejoría en tareas cotidianas que antes le resultaban difíciles debido a la debilidad muscular.

Ventajas, riesgos y qué preguntar a su fisioterapeuta

Entre las ventajas de la electroestimulación muscular está su capacidad de activar un músculo que el paciente no puede contraer voluntariamente por sí solo, ayudando a mantener cierto tono muscular mientras se recupera la función normal del músculo.

Los riesgos son bajos cuando se aplica correctamente, pero existen contraindicaciones importantes: no debe usarse en personas con marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados, sobre heridas abiertas, ni en ciertas condiciones neuromusculares específicas sin la evaluación adecuada de un profesional.

Antes de recibir esta terapia, pregunte a su fisioterapeuta por qué la considera adecuada para su caso, qué músculo específico se está trabajando, y cómo se combinará con los ejercicios activos que forman parte central de su recuperación.

También es válido preguntar cuánto tiempo, en semanas, es razonable esperar para notar una mejoría en la fuerza del músculo tratado, ya que esto le permite dar seguimiento objetivo a su progreso junto con el profesional que lo atiende.

Pregunte además si existen ejercicios complementarios que pueda realizar en casa para reforzar el trabajo de la electroestimulación, ya que la constancia entre sesiones suele influir considerablemente en la velocidad de su recuperación muscular.

¿Cuándo debe evitarse esta terapia?

La electroestimulación muscular está contraindicada en personas con marcapasos u otros dispositivos electrónicos implantados, durante el embarazo en ciertas zonas del cuerpo, y en personas con determinadas condiciones neuromusculares donde la estimulación eléctrica podría no ser segura.

Informe siempre a su fisioterapeuta sobre cualquier dispositivo médico implantado, embarazo, o condición neurológica diagnosticada antes de recibir este tratamiento, para que pueda evaluar con seguridad si es una opción apropiada para usted.

Si durante la aplicación siente dolor intenso, calambres que no ceden, o cualquier molestia inusual, comuníquelo de inmediato a su fisioterapeuta para que ajuste o suspenda el tratamiento según sea necesario.

Su compromiso de hoy

Esta semana puede dar estos pasos concretos:

  • Pregunte a su fisioterapeuta qué músculo específico se está trabajando y por qué.
  • Informe sobre marcapasos u otros dispositivos implantados antes del tratamiento.
  • Intente contraer el músculo activamente durante la estimulación cuando se lo indiquen.
  • Comunique de inmediato cualquier dolor intenso o calambre durante la sesión.
  • Combine siempre esta terapia con los ejercicios activos de su plan de tratamiento.

Recuerde: la electroestimulación ayuda a despertar el músculo, pero su esfuerzo activo es lo que lo fortalece.

Referencias

  • American Physical Therapy Association. (2023). Electrical stimulation for muscle strengthening. https://www.choosept.com/
  • Kaya Utlu, D. (Ed.). (2023). Functional exercise anatomy and physiology for physiotherapists. Springer.
  • World Physiotherapy. (2023). Electrophysical agents. https://world.physio

Contenido revisado por profesionales de la salud

Este artículo fue verificado por el equipo médico de Hablemos de Salud SV: Dr. Gustavo Cuéllar, Dr. Fernando Santa Cruz y Dra. Sara Corado, médicos salvadoreños especialistas en medicina familiar y gerontología clínica. Conoce al equipo →

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