
PUNTOS CLAVE
- Muchas infecciones de transmisión sexual no producen ningún síntoma visible en los hombres, por lo que una persona puede tenerla y transmitirla sin saberlo.
- La clamidia y la gonorrea son de las infecciones bacterianas más comunes, y ambas se curan con antibióticos cuando se detectan a tiempo.
- El herpes genital y el virus del papiloma humano son infecciones virales muy frecuentes que no se curan, pero sí se controlan, y el VPH puede prevenirse con vacuna.
- El uso correcto y constante del condón reduce significativamente el riesgo de la mayoría de las infecciones de transmisión sexual, aunque no elimina el riesgo por completo.
- Hacerse pruebas de forma periódica, incluso sin síntomas, es la única forma de detectar a tiempo muchas de estas infecciones.
¿Sabía usted que es posible tener una infección de transmisión sexual sin presentar ningún síntoma? Esta es, probablemente, una de las razones por las que estas infecciones siguen circulando con tanta frecuencia entre hombres jóvenes y adultos, incluso en parejas que se consideran sanas.
Hablar de este tema sigue siendo difícil para muchos hombres salvadoreños, ya sea por vergüenza o por temor al estigma. Sin embargo, el silencio es precisamente lo que permite que estas infecciones se propaguen sin control. En este artículo le explicamos cuáles son las infecciones más comunes, cómo reconocer las señales que sí existen, y qué medidas concretas puede tomar para proteger su salud y la de su pareja.
¿Por qué muchas ITS no dan síntomas?
Una de las características más importantes de las infecciones de transmisión sexual es que muchas pueden estar presentes sin producir ningún síntoma evidente, especialmente en sus primeras etapas. La clamidia, por ejemplo, no produce molestias en una gran proporción de los hombres infectados, y lo mismo ocurre con las etapas iniciales de la sífilis o con el virus del papiloma humano.
Esta ausencia de síntomas no significa que la infección sea inofensiva. Sin tratamiento, algunas pueden progresar y causar complicaciones, además de transmitirse a la pareja sexual sin que ninguno de los dos lo sepa. Por esta razón, los médicos recomiendan hacerse pruebas de forma periódica si tiene una vida sexual activa con más de una pareja a lo largo del tiempo, y no esperar a tener síntomas para buscar evaluación.
¿Cuáles son las infecciones más comunes y cómo se manifiestan?
La clamidia y la gonorrea son dos de las infecciones bacterianas más frecuentes. Cuando producen síntomas, suelen causar ardor al orinar o secreción a través del pene. Ambas se diagnostican con un examen de orina o una muestra local, y se curan completamente con un tratamiento antibiótico, siempre indicado por un médico.
La sífilis es otra infección bacteriana que, en su primera etapa, produce una úlcera generalmente única e indolora en el área genital, que puede pasar desapercibida y desaparecer sola, aunque la infección sigue presente y puede avanzar si no se trata. El herpes genital, causado por un virus, provoca brotes de pequeñas ampollas o llagas dolorosas que pueden repetirse con el tiempo, aunque con menor intensidad. El virus del papiloma humano es extremadamente común y puede causar verrugas genitales visibles, aunque la mayoría de las infecciones no producen ninguna lesión aparente. A diferencia de las infecciones bacterianas, el herpes y el VPH no tienen cura definitiva, pero sí cuentan con tratamientos que controlan los síntomas y reducen el riesgo de transmisión.
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¿Cómo se previenen las ITS de forma efectiva?
El uso correcto y constante del condón en cada relación sexual sigue siendo una de las medidas más efectivas para reducir el riesgo de la mayoría de las infecciones de transmisión sexual. Aunque no elimina el riesgo por completo, especialmente en infecciones que se transmiten por contacto de piel a piel como el herpes o el VPH, sí lo disminuye de forma considerable.
Existe además una vacuna contra el virus del papiloma humano, que protege contra los tipos de VPH más asociados a verrugas genitales y a ciertos cánceres, y que idealmente se aplica antes del inicio de la vida sexual, aunque también puede beneficiar a hombres adultos. Limitar el número de parejas sexuales, conversar abiertamente con cada pareja sobre pruebas recientes, y evitar el contacto sexual durante un brote activo de herpes o lesiones visibles, son medidas adicionales que reducen el riesgo de forma importante.
¿Cómo y cuándo hacerse las pruebas?
Las pruebas para detectar infecciones de transmisión sexual son sencillas y, en la mayoría de los casos, incluyen un análisis de sangre y un análisis de orina o una muestra local. Se recomienda hacerse pruebas de rutina al menos una vez al año si tiene una vida sexual activa con cambios de pareja, y siempre después de una relación sexual sin protección con una pareja cuyo estado de salud sexual no conoce con certeza.
No es necesario esperar a tener síntomas para solicitar estas pruebas, de hecho, esperar es precisamente lo que permite que muchas infecciones avancen sin ser detectadas. Hablar de este tema con su médico no debe generar vergüenza, ya que es una conversación que cualquier profesional de salud está acostumbrado a tener, y que forma parte del cuidado responsable de su salud sexual.
¿Cuándo consultar de inmediato?
Consulte sin demora si presenta secreción inusual por el pene, ardor al orinar, úlceras o llagas genitales, verrugas visibles, o si su pareja reciente le informa que tiene una infección de transmisión sexual diagnosticada. Recibir tratamiento oportuno no solo protege su salud, sino que evita que la infección se transmita a otras personas.
¿Cómo hablar de este tema con una nueva pareja?
Conversar sobre infecciones de transmisión sexual antes de iniciar una relación íntima con alguien nuevo puede sentirse incómodo, pero es una de las formas más efectivas de cuidado mutuo. Una manera sencilla de iniciar esta conversación es preguntar de forma directa y sin juicio cuándo fue la última vez que cada uno se hizo pruebas, y proponer hacérselas juntos si ha pasado tiempo desde la última.
Esta conversación no debe interpretarse como desconfianza, sino como un acto de respeto y madurez hacia la otra persona y hacia usted mismo. Las parejas que logran hablar abiertamente de este tema, sin vergüenza ni acusaciones, suelen construir relaciones más sólidas, basadas en la confianza real y no en la suposición de que todo está bien.
¿Qué hacer si le diagnostican una ITS?
Recibir un diagnóstico de infección de transmisión sexual puede generar vergüenza o angustia, pero es importante recordar que son infecciones extremadamente comunes y que la gran mayoría tiene tratamiento efectivo. Lo primero es completar el tratamiento indicado por su médico exactamente como se lo recetaron, incluso si los síntomas mejoran antes de terminarlo, ya que detenerlo a medias puede dejar la infección sin resolver por completo.
Lo segundo, y aunque resulte incómodo, es informar a sus parejas sexuales recientes para que también puedan hacerse la prueba y recibir tratamiento si lo necesitan. Esta notificación protege la salud de otras personas y evita que usted vuelva a infectarse después de haberse tratado. Muchos centros de salud pueden ayudarle con este proceso de forma confidencial si no se siente cómodo haciéndolo usted mismo.
Mitos frecuentes sobre las infecciones de transmisión sexual
Estas son algunas ideas equivocadas que facilitan la propagación de estas infecciones.
- “Si no tengo síntomas, no tengo ninguna infección.” Falso. Muchas infecciones de transmisión sexual son asintomáticas, especialmente en hombres, durante buena parte de su evolución.
- “El condón elimina el riesgo por completo.” Falso. Reduce el riesgo de forma considerable, pero no lo elimina del todo, especialmente en infecciones que se transmiten por contacto de piel a piel.
- “Solo las personas con muchas parejas sexuales se contagian.” Falso. Basta una sola relación sexual sin protección con una persona infectada para contraer una ITS.
- “El VPH solo afecta a las mujeres.” Falso. El virus del papiloma humano también afecta a los hombres y puede causar verrugas genitales y otros problemas de salud.
Tu compromiso de hoy
Esta semana puede dar estos pasos concretos:
- Si tiene una vida sexual activa con cambios de pareja, programe una prueba de ITS de rutina este mes, aunque no tenga síntomas.
- Use condón de forma correcta y constante en cada relación sexual, sin excepciones.
- Hable con su pareja sobre la fecha de su última prueba de ITS, sin pena. Es una conversación de cuidado mutuo.
- Si nota cualquier síntoma genital nuevo, como secreción, ardor, llagas o verrugas, consulte a su médico esta semana.
Recuerde: un pequeño cambio de hábito hoy puede salvar su vida mañana.
Referencias
- Ard, K. L., y Yawetz, S. (2021). Detection, prevention, and treatment of sexually transmitted infections in men. En S. Bhasin, M. P. O’Leary, y S. Basaria (Eds.), Essentials of men’s health (pp. 267-278). McGraw Hill.
- Centers for Disease Control and Prevention. (2013). Sexually transmitted infections among young Americans. CDC. https://www.cdc.gov/std/products/youth-sti-infographic.pdf
- MedlinePlus. (2024). Enfermedades de transmisión sexual. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. https://medlineplus.gov/spanish/sexuallytransmitteddiseases.html
- Organización Panamericana de la Salud. (2024). Infecciones de transmisión sexual. OPS/OMS. https://www.paho.org/es/temas/infecciones-transmision-sexual