
PUNTOS CLAVE
- Sepa que se considera parto prematuro cuando el nacimiento ocurre antes de las 37 semanas completas de embarazo.
- Reconozca que haber tenido un parto prematuro anteriormente es el factor de riesgo individual más fuerte, aumentando el riesgo entre 4 y 6 veces.
- Tome en cuenta que un cuello uterino corto, detectado por ultrasonido, es otra señal de riesgo importante que puede identificarse con anticipación.
- Considere que entre el 25% y el 40% de los partos prematuros están relacionados con infecciones o inflamación dentro del útero.
- Entienda que existen medidas de prevención, como la progesterona vaginal, para mujeres identificadas con mayor riesgo.
Si presenta contracciones regulares, dolor lumbar persistente, presión pélvica o pérdida de líquido antes de las 37 semanas, busque atención médica de inmediato.
¿Sabía usted que, a pesar de décadas de investigación científica enfocada en su predicción y prevención, las tasas de parto prematuro a nivel mundial prácticamente no han cambiado en los últimos 30 años? Esto se debe, en parte, a que el parto prematuro no es una condición única con una sola causa, sino lo que los médicos llaman un síndrome, es decir, un resultado final al que se puede llegar por múltiples caminos diferentes.
El parto prematuro es la principal causa de muerte en niños menores de cinco años a nivel mundial, lo que subraya la importancia de comprender sus señales de alerta y sus factores de riesgo. Sin embargo, esta realidad no debe generar pánico, sino motivación para conocer la información que le permitirá actuar a tiempo si alguna de estas señales se presenta en su propio embarazo.
En este artículo le explicamos qué es el parto prematuro, qué factores aumentan su riesgo, qué señales debe reconocer en su propio cuerpo, y qué medidas de prevención existen para las mujeres identificadas con mayor riesgo.
¿Qué es el parto prematuro y qué tan frecuente es?
El parto prematuro se define como el nacimiento que ocurre antes de las 37 semanas completas de gestación, y se clasifica en distintos grados según qué tan temprano ocurra: prematuro extremo (antes de las 28 semanas), muy prematuro (entre las 28 y 32 semanas), y prematuro moderado a tardío (entre las 32 y 37 semanas). Esta clasificación es importante porque el riesgo de complicaciones para el bebé disminuye considerablemente entre más cerca esté el nacimiento de las 37 semanas completas.
A nivel mundial, se estima que entre el 4% y el 16% de todos los nacimientos ocurren de forma prematura, lo que representa alrededor de 13.4 millones de bebés nacidos antes de tiempo cada año. Esta condición afecta tanto a países con mayores como con menores recursos, lo que demuestra que, a pesar de los avances médicos, sigue siendo un desafío global complejo.
Es importante saber que aproximadamente dos tercios de los partos prematuros ocurren de forma espontánea, mientras que el resto son indicados médicamente debido a alguna complicación del embarazo, como la preeclampsia o la restricción del crecimiento fetal, situaciones en las que adelantar el parto se convierte en la decisión más segura tanto para la madre como para el bebé.
¿Qué factores aumentan el riesgo de parto prematuro?
El factor de riesgo individual más fuerte es haber tenido un parto prematuro anteriormente, lo que aumenta el riesgo entre 4 y 6 veces en un embarazo posterior. Los embarazos múltiples (gemelos o más bebés) también tienen una probabilidad considerablemente mayor de terminar antes de las 37 semanas en comparación con embarazos de un solo bebé.
Un cuello uterino corto, detectado mediante un ultrasonido transvaginal durante el segundo trimestre, es otra señal importante de riesgo: se ha encontrado que un cuello uterino de 15 milímetros o menos aumenta el riesgo de parto prematuro espontáneo en un 34%. Por esta razón, la medición del cuello uterino se ha convertido en una herramienta de cribado recomendada en muchos protocolos de control prenatal, especialmente en mujeres con factores de riesgo adicionales.
Otros factores de riesgo incluyen: el bajo peso corporal o la obesidad antes del embarazo, fumar o consumir alcohol durante el embarazo, antecedentes de cirugías en el cuello uterino, malformaciones del útero, y las infecciones o procesos inflamatorios dentro del útero, que se estima son responsables de entre el 25% y el 40% de los casos de parto prematuro. Factores sociales como la falta de acceso a una buena atención prenatal y las condiciones de pobreza también se han asociado consistentemente con un mayor riesgo.
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¿Qué señales debe reconocer en su propio cuerpo?
Las señales de alerta de un posible parto prematuro incluyen contracciones uterinas regulares, que pueden sentirse como un endurecimiento del abdomen que viene y va, presión o dolor en la parte baja de la pelvis o la espalda baja que no mejora con el descanso, y un aumento o cambio en el flujo vaginal, especialmente si se vuelve más líquido, con sangre, o si nota una pérdida de líquido que pueda indicar ruptura de membranas.
Otras señales que merecen atención incluyen cólicos similares a los menstruales, una sensación de presión pélvica como si el bebé estuviera empujando hacia abajo, y diarrea. Es importante que usted aprenda a diferenciar estas señales de las molestias normales del embarazo avanzado, que generalmente son más leves y no siguen un patrón regular como las contracciones verdaderas de un trabajo de parto.
Si usted presenta cualquiera de estas señales antes de las 37 semanas de embarazo, no espere a ver si mejoran por sí solas; comuníquese con su médico o acuda a una unidad de emergencia de inmediato. La detección temprana del trabajo de parto prematuro permite, en muchos casos, intervenciones que pueden retrasar el nacimiento o mejorar las condiciones del bebé antes de que nazca.
¿Qué medidas de prevención existen?
Para mujeres identificadas con un cuello uterino corto durante el ultrasonido del segundo trimestre, el tratamiento con progesterona vaginal ha demostrado ser una medida efectiva para reducir el riesgo de parto prematuro, razón por la cual el cribado del cuello uterino se recomienda especialmente en mujeres con antecedentes de parto prematuro previo o con otros factores de riesgo identificados.
Más allá de las intervenciones médicas específicas, el cuidado prenatal regular permite identificar y manejar a tiempo factores de riesgo modificables, como infecciones, problemas nutricionales, o el consumo de tabaco o alcohol, que pueden contribuir al riesgo de parto prematuro. Dejar de fumar, en particular, es una de las medidas más efectivas y accesibles que una mujer embarazada puede tomar para reducir este riesgo.
Para mujeres con embarazos múltiples o con antecedentes de parto prematuro, un seguimiento prenatal más cercano, que incluya evaluaciones más frecuentes del cuello uterino y vigilancia de señales de alerta, forma parte fundamental del plan de cuidado personalizado que su médico diseñará para su situación particular.
¿Qué puede hacer usted desde hoy?
Aprenda a reconocer las señales de trabajo de parto prematuro mencionadas en este artículo, y comprométase a buscar atención médica inmediata si las presenta, sin esperar a que desaparezcan por sí solas. Si ha tenido un parto prematuro anteriormente, informe esto a su médico desde su primera consulta prenatal en cada nuevo embarazo, ya que este antecedente influye directamente en su plan de seguimiento.
Si fuma o consume alcohol, busque apoyo para dejarlo durante el embarazo, ya que esta es una de las medidas más efectivas que está completamente bajo su control. Asista a todos sus controles prenatales, donde se evaluará, entre otras cosas, el crecimiento de su bebé y, si su médico lo considera necesario según sus factores de riesgo, la longitud de su cuello uterino.
Y, sobre todo, recuerde que reconocer una señal de alerta a tiempo y buscar atención inmediata puede marcar una diferencia real en el resultado para su bebé. No minimice ningún síntoma que le parezca inusual, especialmente si ocurre antes de las 37 semanas de embarazo.
Tu compromiso de hoy
Esta semana puede dar estos pasos concretos:
- Aprenda a reconocer las señales de trabajo de parto prematuro: contracciones regulares, presión pélvica, cambios en el flujo vaginal.
- Si ha tenido un parto prematuro anteriormente, informe esto a su médico desde su primera consulta prenatal.
- Si fuma o consume alcohol, busque apoyo para dejarlo durante el embarazo.
- Asista a todos sus controles prenatales sin omitir ninguno.
- Busque atención médica inmediata si presenta señales de alerta antes de las 37 semanas, sin esperar a que mejoren.
Recuerde: reconocer una señal de alerta a tiempo es uno de los actos de cuidado más importantes que puede ofrecerle a su bebé.
Referencias
- Di Renzo, G. C., et al. (2026). The preterm labour syndrome: its aetiologies, prediction and prevention. En G. C. Di Renzo (Ed.), Obstetric and Gynecological Women’s Health: Prevention and Safeguard (pp. 613 a 631). Springer Nature.
- MedlinePlus. (s.f.). Parto prematuro. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. https://medlineplus.gov/spanish/prematurebabies.html
- Organización Mundial de la Salud. (2024). Nacimientos prematuros. OMS. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/preterm-birth
- Organización Panamericana de la Salud. (2024). Salud materna. OPS/OMS. https://www.paho.org/es/temas/salud-materna
- Romero, R., et al. (2024). The preterm parturition syndrome. American Journal of Obstetrics and Gynecology.
Contenido revisado por profesionales de la salud
Este artículo fue verificado por el equipo médico de Hablemos de Salud SV: Dr. Gustavo Cuéllar, Dr. Fernando Santa Cruz y Dra. Sara Corado, médicos salvadoreños especialistas en medicina familiar y gerontología clínica. Conoce al equipo →
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