
PUNTOS CLAVE
- El asma bien controlada permite al niño correr, jugar, hacer deporte y dormir sin problemas, como cualquier otro.
- Existen dos tipos de medicamentos: los de control diario, que previenen, y los de rescate, que alivian la crisis.
- Identificar y evitar los disparadores, como el humo y el polvo, reduce mucho las crisis.
- La cámara espaciadora hace que el inhalador funcione mucho mejor en los niños.
- Un plan de acción escrito le dice a la familia y a la escuela qué hacer cada día y ante una crisis.
Acuda de inmediato a emergencias si el niño respira con mucha dificultad, se le hunden las costillas, no puede hablar o caminar, se pone azulado o el inhalador de rescate no le hace efecto.
El asma es una de las enfermedades crónicas más frecuentes de la infancia, y también una de las que más angustia genera en las familias. Ver a un hijo con dificultad para respirar, tosiendo sin parar por la noche o sin poder seguirle el ritmo a sus amigos es una experiencia que ningún padre olvida.
La buena noticia, y conviene decirla con claridad, es que el asma bien controlada permite una vida completamente normal. Un niño con asma tratada adecuadamente puede correr, jugar, hacer deporte, dormir bien y crecer sin limitaciones. El problema no es el asma en sí, sino el asma mal controlada.
En este artículo le explicamos qué es el asma, cuál es la diferencia entre los medicamentos de control y los de rescate, cómo identificar y evitar los disparadores, cómo usar bien los inhaladores y, sobre todo, cómo construir un plan de acción que le dé tranquilidad y seguridad a toda la familia.
¿Qué es el asma y cómo se manifiesta?
El asma es una enfermedad en la que las vías por donde entra y sale el aire de los pulmones, llamadas bronquios, están inflamadas de forma crónica. Esa inflamación las hace más sensibles, de modo que ante ciertos estímulos se estrechan, se llenan de moco y dificultan el paso del aire. Por eso el niño tose, le silba el pecho y le cuesta respirar.
El asma se manifiesta de varias formas, y no siempre con la crisis clásica. Algunos niños tienen tos persistente, sobre todo de noche o al hacer ejercicio; otros tienen silbidos en el pecho, sensación de opresión o fatiga al jugar. Reconocer estos síntomas es el primer paso para controlarla.
Es una enfermedad que cursa con periodos buenos y periodos de crisis. Entre las crisis, el niño puede estar aparentemente bien, pero la inflamación de fondo sigue presente. Comprender esto es clave, porque explica por qué el tratamiento de control debe continuar incluso cuando el niño se siente bien.
El asma tiene un fuerte componente hereditario y se asocia con frecuencia a las alergias. Muchos niños con asma tienen también rinitis alérgica o dermatitis atópica, y controlar esas condiciones asociadas ayuda al control del asma.
¿Cuál es la diferencia entre los medicamentos de control y de rescate?
Esta es una de las confusiones más importantes y más costosas en el manejo del asma. Existen dos grandes tipos de medicamentos, con funciones completamente distintas, y entenderlos bien cambia por completo el control de la enfermedad.
Los medicamentos de control, también llamados preventivos, se usan todos los días, incluso cuando el niño está bien. Su función es desinflamar los bronquios de fondo y evitar que aparezcan las crisis. Los más comunes son los corticoides inhalados. Como su efecto es preventivo y no inmediato, muchas familias los suspenden al ver al niño mejor, y ese es uno de los errores más frecuentes.
Los medicamentos de rescate, en cambio, se usan solo durante la crisis para aliviar rápidamente la dificultad respiratoria. Abren los bronquios en pocos minutos. Son de gran ayuda en el momento agudo, pero no tratan la inflamación de fondo. Un niño que necesita el rescate con mucha frecuencia es una señal de que su asma no está bien controlada.
La meta del tratamiento es que el niño necesite el medicamento de rescate lo menos posible, gracias a un buen control diario. Cuando eso se logra, el niño vive sin síntomas, duerme bien, juega sin límites y evita las crisis. Por eso la constancia con el tratamiento de control es tan importante, aunque el niño se vea perfectamente sano.
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¿Cómo identifico y evito los disparadores?
Los disparadores son aquello que desencadena o empeora los síntomas del asma. Identificar cuáles afectan a su hijo y reducir su exposición es una de las medidas más efectivas para evitar las crisis. Cada niño tiene sus propios disparadores, aunque algunos son muy comunes.
- Humo de tabaco: es uno de los peores disparadores. Nadie debe fumar en la casa ni en el vehículo donde va el niño.
- Humo de leña y de cocina, muy relevante en muchos hogares, así como los olores fuertes de limpiadores y aerosoles.
- Polvo y ácaros: presentes en colchones, almohadas, peluches y alfombras.
- Mascotas: la caspa y el pelo de animales pueden afectar a algunos niños.
- Polen, cambios de clima y aire frío.
- Infecciones respiratorias, que son un disparador muy frecuente en los niños.
- El ejercicio, aunque no debe evitarse, sino manejarse con el tratamiento adecuado.
En el hogar salvadoreño, dos medidas tienen un impacto enorme: eliminar por completo el humo de tabaco y ventilar bien la cocina para reducir el humo. Mantener la ropa de cama limpia, evitar los peluches en la cama y reducir el polvo también ayudan mucho. No se trata de vivir en una burbuja, sino de reducir la exposición a lo que más afecta a su hijo.
¿Cómo se usan bien los inhaladores y qué es el plan de acción?
El inhalador es la forma más efectiva de administrar el medicamento, porque lo lleva directo a los pulmones. Pero para que funcione bien en un niño, casi siempre se necesita una cámara espaciadora, un dispositivo que se conecta al inhalador y facilita que el medicamento llegue al pulmón en lugar de quedarse en la boca.
Usar el inhalador sin espaciador hace que gran parte del medicamento se pierda. Con espaciador, y en los más pequeños con mascarilla, el niño recibe la dosis correcta. El personal de salud debe enseñar y verificar la técnica, porque una mala técnica es una causa frecuente de asma mal controlada aunque el tratamiento sea el adecuado.
El plan de acción es una herramienta escrita, personalizada por el personal de salud, que le dice a la familia exactamente qué hacer. Suele organizarse por colores: la zona verde indica que el niño está bien y qué tratamiento diario mantener; la zona amarilla, qué hacer ante los primeros síntomas; y la zona roja, las señales de crisis grave y cuándo acudir a emergencias.
Este plan debe estar por escrito, en un lugar visible de la casa, y compartirse con la escuela y con todas las personas que cuidan al niño. En un momento de crisis, nadie recuerda instrucciones complejas, y tener el plan a la vista convierte el pánico en acción ordenada. La escuela debe saber qué hacer y tener acceso al inhalador de rescate.
¿Qué puede hacer usted desde hoy?
Elimine hoy mismo el humo de tabaco de la casa y del vehículo, sin excepciones. Es la medida individual con mayor impacto en el asma de su hijo, y es gratuita. Ventile bien la cocina para reducir el humo, otro disparador muy frecuente en nuestro medio.
Verifique que usa bien el inhalador con cámara espaciadora. Pídale al personal de salud que le enseñe la técnica y que la revise, porque una técnica incorrecta arruina el mejor tratamiento. Asegúrese de que el niño reciba realmente la dosis.
No suspenda el medicamento de control cuando el niño se vea bien. Justamente porque está bien es que el tratamiento está funcionando. Suspenderlo es la causa más común de recaídas. Cumpla el tratamiento diario tal como se lo indicaron.
Y consiga un plan de acción escrito. Pídaselo al personal de salud, péguelo en un lugar visible de la casa y compártalo con la escuela. Saber exactamente qué hacer cada día y ante una crisis le dará a usted, a su hijo y a sus maestros la tranquilidad de tener el asma bajo control.
Su compromiso de hoy
Esta semana puede dar estos pasos concretos:
- Elimine por completo el humo de tabaco de la casa y del vehículo, y ventile bien la cocina.
- Verifique con el personal de salud que usa bien el inhalador con cámara espaciadora.
- Cumpla el tratamiento de control diario aunque el niño se vea perfectamente bien.
- Consiga un plan de acción escrito y péguelo en un lugar visible de la casa.
- Comparta el plan de acción con la escuela y asegúrese de que tengan el inhalador de rescate.
Recuerde: el asma bien controlada no limita a su hijo. Con tratamiento constante y un buen plan de acción, puede correr, jugar y vivir sin límites.
Referencias
- American Academy of Pediatrics. (2023). Asthma and your child. HealthyChildren.org. https://www.healthychildren.org/English/health-issues/conditions/allergies-asthma/Pages/default.aspx
- Global Initiative for Asthma. (2024). Global strategy for asthma management and prevention. GINA. https://ginasthma.org
- MedlinePlus. (s. f.). Asma en niños. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. https://medlineplus.gov/spanish/asthmainchildren.html
- Organización Mundial de la Salud. (2024). Asma. OMS. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/asthma
- Richardson, B. (Ed.). (2020). Pediatric primary care: Practice guidelines for nurses (4.ª ed.). Jones & Bartlett Learning.
Contenido revisado por profesionales de la salud
Este artículo fue verificado por el equipo médico de Hablemos de Salud SV: Dr. Gustavo Cuéllar, Dr. Fernando Santa Cruz y Dra. Sara Corado, médicos salvadoreños especialistas en medicina familiar y gerontología clínica. Conoce al equipo →
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