
PUNTOS CLAVE
- Durante una hospitalización, es común que los medicamentos de una persona cambien en cuatro ocasiones distintas.
- Cada cambio de entorno de cuidado, como pasar del hospital a casa, aumenta el riesgo de errores en los medicamentos.
- El tratamiento de un adulto mayor puede ser manejado por distintos profesionales según dónde reciba atención.
- Tener una lista actualizada y completa de medicamentos es la herramienta más útil para prevenir errores en cualquier transición.
- Preguntar específicamente qué cambió en el tratamiento al salir del hospital puede evitar confusiones graves en casa.
¿Sabía usted que, durante una hospitalización común, los medicamentos de una persona mayor suelen cambiar en cuatro ocasiones distintas antes de que finalmente sea dada de alta? Esta cifra ayuda a entender por qué el momento de salir del hospital, lejos de ser simplemente un alivio, representa en realidad uno de los momentos de mayor riesgo para que ocurra un error relacionado con los medicamentos. En El Salvador, muchas familias se enfocan únicamente en que su familiar mayor finalmente pueda regresar a casa después de su estancia, sin prestar suficiente atención a si el tratamiento con el que sale es exactamente el que debe seguir, o si algo cambió durante su estancia hospitalaria que la familia no conoce todavía. Hoy le explicamos cómo se maneja el tratamiento de un adulto mayor en distintos entornos de atención, y qué puede hacer su familia para proteger la continuidad y seguridad de su medicación en cada uno de estos cambios.
¿Qué entornos de cuidado existen y por qué importa conocerlos?
La atención médica de una persona mayor puede ocurrir en distintos entornos, cada uno con sus propias características. La atención ambulatoria incluye la consulta con el médico de cabecera, especialistas y otros profesionales de salud que atienden sin necesidad de que la persona sea hospitalizada. La atención hospitalaria, por su parte, ocurre cuando la persona requiere internamiento por una condición aguda o de urgencia. Finalmente, el cuidado a largo plazo incluye servicios que pueden brindarse en casa o en una institución especializada, dirigidos a quienes necesitan apoyo continuo para sus necesidades de salud o personales.
Cada uno de estos entornos tiene su propia forma de organizar y supervisar el tratamiento de una persona mayor, y los profesionales involucrados pueden variar considerablemente, desde el médico de familia que atiende en la consulta habitual, hasta especialistas hospitalarios, farmacéuticos clínicos, y enfermeras que participan en distintos momentos del cuidado. Esta variedad de profesionales, aunque valiosa, también puede generar fragmentación si la comunicación entre ellos no es adecuada.
Comprender que el manejo de medicamentos puede diferir según el entorno donde su familiar mayor está siendo atendido le ayuda a anticipar mejor los momentos donde se necesita mayor atención y comunicación de parte de la familia, especialmente cuando la persona se mueve de un entorno a otro, como ocurre al ser dada de alta del hospital o al iniciar un nuevo servicio de cuidado en casa.
¿Por qué las transiciones entre entornos son tan riesgosas?
El manejo de medicamentos es el proceso de prescribir, monitorear y, cuando corresponde, retirar medicamentos, con el objetivo de lograr las metas de tratamiento de forma segura y efectiva. Este proceso resulta particularmente importante en personas mayores, ya que tienen mayor riesgo de sufrir reacciones adversas a los medicamentos y de presentar interacciones entre distintos fármacos, debido a los cambios propios del envejecimiento y a la presencia frecuente de varias enfermedades al mismo tiempo.
Las transiciones entre distintos entornos de cuidado representan un momento de especial vulnerabilidad para que ocurran errores. Como mencionamos anteriormente, es común que durante una hospitalización ocurran hasta cuatro cambios distintos en los medicamentos de una persona, lo cual aumenta considerablemente la probabilidad de que se cometa algún error al momento de salir del hospital, cuando toda esta información debe consolidarse correctamente para que la persona continúe su tratamiento en casa.
Esto significa que el momento del alta hospitalaria no debe verse simplemente como el final de una hospitalización, sino como un punto crítico que requiere verificación cuidadosa de todos los medicamentos, asegurándose de que la lista final sea precisa, que se hayan eliminado los medicamentos que ya no son necesarios, y que se hayan agregado correctamente los nuevos tratamientos indicados durante la estancia hospitalaria reciente.
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¿Qué hace que el manejo de medicamentos sea más complejo según el entorno?
En la atención ambulatoria, la disponibilidad de programas formales de revisión de medicamentos puede variar mucho según el país y la región, y en muchos lugares no existen programas estructurados a nivel nacional, dependiendo en cambio de iniciativas locales o de la proactividad del propio médico de cabecera. Esto significa que, en la práctica, la calidad de la revisión de medicamentos en consulta puede depender considerablemente de qué tan organizado esté ese servicio en particular y qué tan dispuesto esté el profesional de salud a dedicar tiempo a esta tarea.
En el entorno hospitalario, la complejidad aumenta porque la persona suele recibir atención de varios especialistas distintos al mismo tiempo, cada uno enfocado en su área particular de la medicina, lo cual puede llevar a que los cambios de medicamentos no siempre se comuniquen de forma completa entre todos los involucrados en su cuidado. La naturaleza más aguda y cambiante de la atención hospitalaria también significa que los medicamentos pueden ajustarse con mayor frecuencia en periodos cortos de tiempo.
En el cuidado a largo plazo, ya sea en casa o en una institución especializada, el reto principal suele ser mantener la continuidad del tratamiento a lo largo del tiempo, asegurando que cualquier cambio realizado durante una consulta médica o una hospitalización reciente se actualice correctamente en la rutina diaria de administración de medicamentos. La comunicación constante entre quienes cuidan a la persona en este entorno y el equipo médico resulta esencial para mantener esta continuidad, especialmente cuando participan varias personas distintas en el cuidado diario.
¿Qué papel juega la familia en proteger esta continuidad?
Dada la complejidad de coordinar el tratamiento entre distintos entornos y profesionales de salud, la familia cumple un papel fundamental como punto de continuidad que conecta toda esta información. Mientras que cada profesional puede enfocarse en una parte específica de la atención, la familia es frecuentemente quien tiene la visión más completa de todo el historial de medicamentos de su familiar mayor a lo largo del tiempo, y de cómo realmente los toma en su vida diaria.
Mantener una lista actualizada de todos los medicamentos, revisarla y compararla cada vez que su familiar mayor pasa por un cambio de entorno, como una hospitalización, una consulta con un nuevo especialista, o el inicio de un servicio de cuidado en casa, ayuda a detectar discrepancias antes de que se conviertan en errores reales y potencialmente peligrosos. Por ejemplo, comparar la lista de medicamentos que su familiar tenía antes de ingresar al hospital con la lista que recibe al ser dado de alta puede revelar cambios importantes que de otra forma pasarían completamente desapercibidos para la familia.
Esta función de la familia no sustituye el trabajo profesional del equipo de salud, sino que lo complementa de una forma que ningún sistema, por más organizado que sea, puede replicar completamente. Asumir este papel de forma activa y consciente es una de las contribuciones más valiosas que puede hacer para la seguridad del tratamiento de su familiar mayor.
¿Qué puede hacer usted desde hoy en cada transición de cuidado?
Antes de que su familiar mayor sea dado de alta del hospital, solicite una lista completa y por escrito de todos sus medicamentos actuales, comparándola cuidadosamente con la lista que tenía antes de ser hospitalizado, y pregunte específicamente qué cambió y por qué razón médica. No salga del hospital sin tener absoluta claridad sobre qué medicamentos debe continuar, cuáles se suspendieron, y cuáles son completamente nuevos para su tratamiento.
Si su familiar mayor recibe atención de varios especialistas distintos, considere llevar siempre consigo la lista más actualizada de medicamentos a cada consulta médica, y pregunte directamente a cada profesional si está al tanto de todos los demás tratamientos que su familiar recibe en este momento de su vida. Esta práctica simple ayuda a reducir la fragmentación de información entre distintos proveedores de salud que quizás nunca conversan directamente entre ellos.
Finalmente, si su familiar mayor recibe cuidado a largo plazo en casa o en una institución, asegúrese de que cualquier cambio reciente en su tratamiento, ya sea por una consulta médica o una hospitalización, se comunique claramente y se actualice de inmediato en la rutina diaria de administración de medicamentos. Mantener esta comunicación activa entre todos los involucrados es la forma más efectiva de proteger a su familiar mayor durante cualquier transición entre distintos entornos de cuidado.
Las transiciones de cuidado son momentos donde, lamentablemente, mucha información valiosa puede perderse si nadie asume activamente la responsabilidad de verificarla. Su familia, al conocer íntimamente la historia y las necesidades de su familiar mayor, está en una posición privilegiada para detectar inconsistencias que de otra forma podrían pasar desapercibidas entre la prisa y la fragmentación natural de los distintos servicios de salud.
Tu compromiso de hoy
Esta semana puede dar estos pasos concretos:
- Antes de cualquier alta hospitalaria, solicite la lista completa de medicamentos y compárela con la que tenía antes de ingresar.
- Pregunte específicamente qué medicamentos cambiaron, cuáles se suspendieron y cuáles son nuevos al salir del hospital.
- Lleve siempre la lista más actualizada de medicamentos a cada consulta con distintos especialistas.
- Pregunte a cada médico si conoce todos los demás tratamientos que su familiar mayor recibe actualmente.
- Asegúrese de que cualquier cambio reciente en el tratamiento se comunique y actualice de inmediato en el cuidado diario en casa.
Recuerde: un pequeño cambio de hábito hoy puede salvar su vida mañana.
Referencias
- Kouladjian O’Donnell, L. (2025). Healthcare professional perspectives on managing medications in older people in different healthcare settings. En Polypharmacy and geriatrics. Springer.
- Hambrook, M., et al. (2020). Medication changes during hospitalization and discharge errors in older adults. Journal of Patient Safety.
- Organización Mundial de la Salud. (2019). Polifarmacia: definición y prevalencia global. OMS.