Tumores benignos del útero

Tumores benignos del útero

PUNTOS CLAVE:

  • Sepa que los miomas son tumores benignos del útero, no cáncer, y son extremadamente frecuentes en mujeres adultas.
  • Reconozca que muchos miomas no producen ningún síntoma y se descubren por casualidad en un ultrasonido.
  • Identifique el sangrado menstrual abundante y el dolor pélvico como los síntomas más frecuentes cuando sí los producen.
  • Sepa que el tratamiento depende del tamaño, ubicación, sus síntomas y si desea embarazarse en el futuro.
  • Conozca que existen opciones que van desde la simple vigilancia hasta tratamientos médicos y quirúrgicos.
  • Consulte a su médico si tiene sangrado abundante, dolor pélvico persistente o sensación de presión en el abdomen.

Si su médico le dijo en un ultrasonido que tiene uno o varios miomas en el útero, es probable que la palabra le haya generado preocupación inmediata, sobre todo si escuchó hablar de tumor sin más explicación. Respire tranquila: los miomas uterinos son, en la inmensa mayoría de los casos, completamente benignos y muy comunes entre las mujeres adultas. De hecho, muchas mujeres los tienen sin saberlo, porque no producen ningún síntoma. Hoy le explicamos qué son realmente, por qué aparecen, y qué opciones existen si los suyos sí requieren tratamiento.

¿Qué son los miomas uterinos y por qué debería conocerlos?

Los miomas uterinos, también llamados fibromas o leiomiomas, son crecimientos benignos que se forman a partir del músculo del útero. No son cáncer ni tienen relación con el cáncer, y en la gran mayoría de los casos nunca se vuelven malignos. Pueden ser de tamaños muy variados, desde diminutos como una semilla hasta grandes como una toronja, y pueden aparecer uno solo o varios al mismo tiempo.

Son extremadamente comunes: se estima que entre 30 y 40 de cada 100 mujeres mayores de 40 años tienen al menos un mioma, aunque pueden aparecer desde edades más jóvenes. Su crecimiento está relacionado con las hormonas femeninas, principalmente el estrógeno y la progesterona, por lo que suelen desarrollarse durante los años reproductivos y tienden a reducirse después de la menopausia.

Lo más importante que debe saber es que la mayoría de los miomas no causan ningún problema y se descubren de manera incidental durante un examen ginecológico de rutina o un ultrasonido pélvico realizado por otra razón.

¿Cómo saber si un mioma le está causando síntomas?

Aproximadamente 3 de cada 10 mujeres con miomas presentan sangrado menstrual abundante o prolongado, que es el síntoma más frecuente. Esto ocurre con mayor probabilidad cuando el mioma se encuentra cerca de la cavidad interna del útero, ya que interfiere directamente con el revestimiento que se desprende durante la menstruación.

Otros síntomas posibles incluyen dolor pélvico o cólicos menstruales más intensos de lo habitual, sensación de presión o pesadez en el abdomen bajo, necesidad frecuente de orinar si el mioma presiona la vejiga, y en algunos casos, dificultad para embarazarse si el mioma afecta la forma de la cavidad uterina.

Los síntomas dependen mucho del tamaño y, sobre todo, de la ubicación exacta del mioma dentro del útero. Un mioma pequeño en una zona poco comprometida puede no causar ninguna molestia, mientras que uno de tamaño similar en otra ubicación sí podría generar síntomas importantes.

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¿Qué factores aumentan el riesgo de desarrollar miomas?

Existen factores que no se pueden modificar, como la edad, ya que el riesgo aumenta conforme se acerca a la menopausia, y los antecedentes familiares, pues tener una madre o hermana con miomas aumenta la probabilidad de presentarlos también. La ascendencia afrodescendiente también se ha asociado con mayor riesgo y miomas de aparición más temprana.

Entre los factores que sí pueden modificarse están la obesidad, la presión arterial alta no controlada, y nunca haber tenido un embarazo a término. Por el contrario, haber tenido hijos parece asociarse con menor riesgo de desarrollar miomas.

Conocer estos factores no significa que pueda prevenir por completo la aparición de miomas, pero sí le permite entender por qué se presentan y motivarla a mantener hábitos generales de salud, como un peso adecuado y el control de la presión arterial.

¿Qué opciones de tratamiento existen si tiene miomas sintomáticos?

Si su mioma no produce síntomas, lo más probable es que su médico solo le recomiende vigilancia con exámenes ginecológicos y ultrasonidos periódicos, generalmente cada seis meses, para verificar que no esté creciendo de forma importante. Muchas mujeres conviven con sus miomas durante años sin necesitar ningún tratamiento adicional.

Cuando los síntomas sí afectan su calidad de vida, existen tratamientos médicos no hormonales, como antiinflamatorios o ácido tranexámico para reducir el sangrado, y tratamientos hormonales que ayudan a controlar el crecimiento del mioma y disminuir el sangrado abundante. Estas opciones suelen considerarse primero, especialmente si desea evitar una cirugía o preservar su fertilidad.

En casos donde los síntomas son severos o el tratamiento médico no es suficiente, existen opciones quirúrgicas que van desde procedimientos que conservan el útero, como la extracción únicamente del mioma, hasta tratamientos menos invasivos que bloquean el flujo de sangre hacia el mioma. La elección depende de su edad, el tamaño y ubicación del mioma, y especialmente de si desea embarazarse en el futuro, por lo que esta decisión siempre debe tomarse en conjunto con su médico.

¿Cuándo debe consultar al médico sin esperar?

Consulte si presenta sangrado menstrual abundante que afecta su vida diaria, dolor pélvico persistente que no mejora con analgésicos comunes, o si nota un aumento notable en el tamaño de su abdomen sin explicación.

También busque atención si lleva tiempo intentando embarazarse sin éxito y tiene miomas diagnosticados, ya que en algunos casos pueden estar relacionados con la dificultad para concebir y requieren una evaluación específica dentro del proceso de fertilidad.

Recuerde que un diagnóstico de mioma uterino no es motivo de pánico. La gran mayoría de las mujeres con esta condición llevan una vida completamente normal, y para quienes sí necesitan tratamiento, existen múltiples opciones efectivas adaptadas a sus necesidades y planes de vida.

Tu compromiso de hoy

Esta semana puede dar estos pasos concretos:

  • Si le diagnosticaron un mioma, pregunte a su médico su tamaño exacto y ubicación.
  • Anote si tiene sangrado abundante, dolor pélvico o sensación de presión, y con qué frecuencia.
  • Programe su ultrasonido de control según lo indicado por su médico, sin saltarlo.
  • Si tiene sobrepeso, converse con su médico sobre estrategias saludables para alcanzar un peso adecuado.
  • Si busca embarazo y tiene miomas, consulte cómo estos podrían influir en su plan de fertilidad.

Recuerde: un pequeño cambio de hábito hoy puede mejorar su salud mañana.

Referencias

  • American College of Obstetricians and Gynecologists. (2023). Uterine Fibroids. ACOG FAQ.
  • Stewart, E. A., Cookson, C. L., Gandolfo, R. A., & Schulze-Rath, R. (2017). Epidemiology of uterine fibroids: a systematic review. BJOG, 124(10), 1501-1512.
  • Vitale, S. G., Scicchitano, F., Saponara, S., Sicilia, G., & Angioni, S. (2026). Fibromyoma: diagnosis and management. En G. C. Di Renzo (Ed.), Obstetric and gynecological women’s health. Springer Nature Switzerland.

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